A solo un día de las elecciones presidenciales en Corea del Sur, los principales candidatos, Lee Jae-myung del liberal Partido Democrático (DP) y Kim Moon-soo del conservador Partido del Poder del Pueblo (PPP), se lanzaron este lunes a un esprint final en Seúl para conquistar el voto indeciso en una contienda atravesada por la reciente crisis institucional que marcó la caída del expresidente Yoon Suk Yeol.
Lee, favorito en las encuestas, inició la jornada en el distrito de Gangbuk, al norte de la capital, antes de trasladarse a las ciudades vecinas de Hanam, Seongnam y Gwangmyeong. Durante una conferencia de prensa en Seongnam, donde fue alcalde entre 2010 y 2018, evocó sus orígenes como trabajador en una fábrica y su trayectoria como activista social, afirmando que su candidatura representa una oportunidad para «proteger la democracia y cambiar la historia».
El cierre de campaña de Lee se realizará en el parque de Yeouido, epicentro político del país y sede de la Asamblea Nacional. Allí se espera que enfatice su papel en la noche del 3 de diciembre, cuando Yoon declaró por sorpresa la ley marcial. Lee, junto a otros legisladores, forzó el ingreso al Parlamento para revocar la medida, un momento que consolidó su imagen de resistencia frente a lo que él llama “fuerzas insurrectas”.
Por su parte, Kim Moon-soo comenzó el día en la isla de Jeju, rindiendo homenaje a las víctimas del levantamiento del 3 de abril, antes de continuar su recorrido por Busan, Daegu y Daejeon, buscando movilizar a los votantes conservadores. Su acto de cierre será frente al Ayuntamiento de Seúl, elegido por su simbolismo como lugar de expresión ciudadana. Más tarde, recorrerá los distritos de Hongdae y Gangnam hasta la medianoche para captar el voto joven.
Mientras tanto, Lee Jun-seok, del minoritario Partido de Nueva Reforma (NRP), se reunió con estudiantes universitarios en Siheung, y Kwon Young-kook, del Partido Democrático del Trabajo (DLP), centró su campaña en temas de derechos laborales, discapacidad e igualdad de género.
La última encuesta publicada mostró a Lee liderando con el 49,2 por ciento de apoyo, seguido por Kim con 36,8 por ciento y Lee Jun-seok con 10,3 por ciento. La elección del martes cerrará una etapa de inestabilidad provocada por la breve pero controversial ley marcial impuesta por Yoon, destituido por el Parlamento, y abrirá un nuevo capítulo político en el país.












