El expresidente de Corea del Sur, Yoon Suk Yeol, se trasladó este viernes desde la residencia presidencial hasta su domicilio privado en el sur de Seúl, una semana después de ser destituido por el Tribunal Constitucional. La salida de Yoon marca el cierre de un período político turbulento, desencadenado por su decisión de imponer una ley marcial en diciembre pasado, medida que fue considerada inconstitucional.
Antes de abandonar la residencia oficial, Yoon mantuvo un último encuentro con sus principales asesores y ofreció un mensaje escrito en el que expresó su agradecimiento. “Hoy dejo la residencia oficial. Estoy verdaderamente agradecido por todo”, señaló. En su despedida, recordó reuniones diplomáticas celebradas durante su mandato y agradeció el apoyo recibido en las manifestaciones que lo respaldaron durante los meses de crisis.
Al salir de la residencia, ubicada en el distrito de Yongsan, Yoon saludó a una multitud de simpatizantes que se habían congregado para despedirlo. Visiblemente emocionado, alzó los puños, abrazó a algunos de sus seguidores y abordó un convoy que lo trasladó en 21 minutos al complejo de apartamentos Acrovista, en el sur de la capital. Lo acompañaron su esposa, Kim Keon Hee, y sus numerosas mascotas.
La jornada estuvo marcada por la tensión entre manifestantes a favor y en contra del expresidente. Mientras sus detractores exigían su arresto por cargos de insurrección, sus partidarios desplegaron pancartas con consignas como “Yoon de nuevo” e instalaron mensajes de bienvenida en su nuevo lugar de residencia.
Yoon enfrenta un juicio penal por su papel en el decreto de la ley marcial, lo que mantiene abierto su futuro judicial más allá de su salida del poder. No obstante, en virtud de la ley surcoreana, conserva el derecho a protección del Servicio de Seguridad Presidencial (PSS) durante un máximo de diez años. Un equipo de aproximadamente 40 agentes ha sido asignado para su seguridad en Acrovista.
Su salida de la residencia presidencial pone fin a una estancia de 886 días iniciada el 7 de noviembre de 2022. En aquel entonces, Yoon había reubicado la oficina presidencial desde Cheong Wa Dae hasta las instalaciones del Ministerio de Defensa, rompiendo con décadas de tradición. Durante los primeros seis meses de su mandato, se desplazó diariamente desde el mismo apartamento al que ahora regresa.
Con este movimiento, Yoon inicia una nueva etapa, mientras enfrenta un complejo panorama judicial y político tras su abrupto final como jefe de Estado.







