El Canal de Panamá, una ruta de navegación crítica para el comercio global, se ha convertido recientemente en el centro de una disputa diplomática, luego de que el presidente electo de los Estados Unidos, Donald Trump, hiciera audaces declaraciones sobre la necesidad de que Estados Unidos “recupere el control” del canal. Los comentarios de Trump, realizados durante un mitin en el evento Turning Point USA America Fest en Arizona, generaron una fuerte reacción de los líderes panameños y plantearon interrogantes sobre el papel del canal en el comercio mundial, especialmente para países como India.
La demanda de Trump por el control del canal
En su discurso, Trump argumentó que la gestión actual del Canal de Panamá impone tarifas excesivas a los barcos estadounidenses. Sugirió que, si ciertos principios no se respetan durante su segundo mandato, Estados Unidos podría exigir la devolución del canal. “Esta es una vía fluvial importante, y Estados Unidos la entregó de manera absurda”, afirmó Trump. Su retórica reflejó su política de “América Primero”, enfocada en lo que considera prácticas económicas injustas contra los Estados Unidos.
La respuesta no se hizo esperar. El presidente de Panamá, José Raúl Mulino, rechazó enérgicamente la idea, declarando que “cada metro del canal pertenece a Panamá”. Mulino añadió que las tarifas cobradas a los barcos que atraviesan el canal son determinadas por expertos y están totalmente dentro de los derechos soberanos de Panamá. Estas declaraciones reflejan el orgullo panameño por la soberanía recuperada sobre el canal, tras su devolución por parte de Estados Unidos en 1999, después de casi un siglo de control estadounidense.
Contexto histórico: la importancia del canal para Panamá y Estados Unidos
El Canal de Panamá tiene una larga historia, con Estados Unidos desempeñando un papel crucial en su construcción y operación. Tras ayudar a Panamá a independizarse de Colombia en 1903, Estados Unidos asumió la monumental tarea de construir el canal, completándolo en 1914. Durante casi 85 años, Estados Unidos controló el canal, utilizándolo como un activo estratégico y económico clave. Sin embargo, los Tratados Torrijos-Carter de 1977 establecieron que Estados Unidos transferiría el control total del canal a Panamá en 1999.
A pesar de esta transferencia, el canal sigue siendo un símbolo de la histórica influencia estadounidense en la región. Por ello, las recientes declaraciones de Trump han reavivado el debate sobre su propiedad. Su propuesta de que el canal debería volver al control estadounidense plantea preguntas sobre si Estados Unidos podría reassertar su influencia en una región que ha cambiado significativamente desde el siglo XX.
La importancia del Canal de Panamá para el comercio global y la India
El Canal de Panamá no solo es un punto de controversia geopolítica; también es un componente crucial del comercio global. Como la única vía que conecta los océanos Atlántico y Pacífico, el canal ahorra a los barcos la ardua tarea de navegar alrededor del extremo sur de América del Sur. Esto no solo reduce el tiempo de viaje, sino que también disminuye los costos de envío, convirtiéndolo en una ruta esencial para el transporte de bienes entre Estados Unidos y Asia, entre otras regiones.
Para países como India, el Canal de Panamá es particularmente significativo. Con el creciente comercio entre India y Estados Unidos, el canal se ha convertido en un enlace vital para el transporte marítimo entre el Pacífico. Permite una ruta directa y rentable para el envío de mercancías, siendo una pieza clave de la infraestructura comercial india. Si el canal enfrentara interrupciones o aumentos de costos debido a la participación estadounidense, los exportadores indios probablemente experimentarían mayores costos de envío y tiempos de tránsito más largos.
Además, la creciente relación económica de India con Estados Unidos y América Latina podría verse afectada negativamente si la gestión del canal se convirtiera en un punto de discordia entre Estados Unidos y Panamá. Las posibles interrupciones comerciales afectarían a las industrias indias que dependen del movimiento eficiente de mercancías entre América y Asia.
Consideraciones geopolíticas de Trump y el factor China
Los comentarios de Trump sobre el Canal de Panamá también reflejan preocupaciones más amplias sobre la creciente presencia de China en la región. En la última década, China ha invertido significativamente en proyectos de infraestructura en América Latina, incluyendo Panamá, donde empresas chinas han expandido su presencia, especialmente en instalaciones portuarias alrededor del canal. Estas inversiones estratégicas han generado alarma en Washington, donde algunos ven la influencia china en la región como un desafío a la dominación estadounidense.
En este contexto, las declaraciones de Trump pueden interpretarse como parte de una estrategia geopolítica más amplia para contrarrestar la influencia china en el hemisferio occidental. Al sugerir que Estados Unidos debería reafirmar su control sobre el canal, Trump enmarca el tema dentro de la competencia más amplia de su administración con China por la influencia global, especialmente en infraestructuras críticas.
La soberanía de Panamá y perspectivas futuras
A pesar de las tensiones entre Trump y Mulino, el hecho es que el Canal de Panamá es integral a la identidad nacional y la economía de Panamá. Como ha enfatizado Mulino, el canal es un activo soberano profundamente ligado al futuro del país. Cualquier intento de Estados Unidos de desafiar el control panameño sobre la vía podría tensar severamente las relaciones entre ambos países y alterar una asociación de larga data.
Por ahora, la posición de Panamá es clara: el canal es suyo, y no permitirán que ninguna reclamación externa socave su soberanía. La importancia estratégica del país como centro comercial, especialmente para mercados globales como India, asegura que cualquier cambio en su gestión tendría consecuencias de gran alcance.
Nota: esta es un artículo republicado del medio «Financial Express» a través de un acuerdo de cooperación entre ambas partes para la difusión de contenido periodístico. Link original.
Es una periodista senior que trabaja en The Financial Express Publications. En una carrera de casi tres décadas, ha cubierto asuntos diplomáticos y estratégicos, así como los sectores de defensa y aeroespacial. Es experta en América Latina y el Caribe.














