La guerra en Ucrania pasa factura a las economías de Asia Oriental

GUERRA
Imagen: Cgtn

No es de extrañar que la guerra de Ucrania se sienta en todo el mundo, en el mundo hiperconectado de hoy, con nuestras economías interconectadas, las diásporas de emigrantes y los canales de noticias de 24 horas.

La guerra ha puesto en jaque la frágil recuperación económica de la pandemia, no sólo desencadenando una devastadora crisis humanitaria, sino también aumentando los precios de los alimentos y las materias primas y exacerbando las presiones inflacionistas a nivel mundial.

Una nueva previsión publicada esta semana por el Departamento de Asuntos Económicos y Sociales de las Naciones Unidas muestra hasta qué punto han decaído las perspectivas mundiales. Según el informe Situación y perspectivas de la economía mundial a mediados de 2022, se prevé que la economía mundial crezca sólo un 3,1% en 2022, lo que supone un descenso respecto a la previsión de crecimiento del 4% publicada en enero. Se prevé que la inflación mundial aumente hasta el 6,7% en 2022, más del doble de la media del 2,9% durante 2010-2020, con fuertes subidas de los precios de los alimentos y la energía.

En general, el deterioro de las perspectivas de crecimiento es generalizado, incluso para las mayores economías del mundo, Estados Unidos, la Unión Europea y China, así como para la mayoría de las economías en desarrollo.

¿Por qué ocurre esto? El aumento de la incertidumbre geopolítica y económica está mermando la confianza de las empresas y el aumento de los costes de los préstamos está debilitando las perspectivas de inversión. Además, existen importantes riesgos a la baja derivados de una mayor escalada de la guerra en Ucrania, nuevas oleadas de la pandemia y un endurecimiento monetario más rápido de lo previsto en las economías desarrolladas.

Todo ello aleja nuestros esfuerzos por alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) del mundo de la meta de 2030. En el caso de China, las perspectivas de crecimiento se han visto empañadas por el aumento del número de casos de COVID-19 y las correspondientes medidas puestas en marcha. Ahora se prevé que la economía crezca un 4,5% en 2022, 0,6 puntos porcentuales menos que la previsión anterior del Banco Mundial, y menos que su crecimiento del 8,1% en 2021.

Las prolongadas interrupciones de la cadena de suministro y el aumento de los precios de las materias primas han contribuido a elevar los costes de fabricación en toda la región, lo que ha dificultado a los habitantes de muchos países la obtención de los bienes que necesitan.

Además, mientras que China ha relajado activamente su postura monetaria, Indonesia, Malasia, Mongolia y Singapur ya han entrado o se espera que entren en una fase de endurecimiento en 2022. Otros bancos centrales siguen dudando en endurecer su política, teniendo en cuenta que unos tipos de interés más altos probablemente repercutirán negativamente en el crecimiento y la recuperación. Con la excepción de Laos, Mongolia y Myanmar, se prevé que la inflación en la región se mantenga por debajo del 5%.

El puerto de Yantian, un importante puerto de comercio exterior en Shenzhen, provincia de Guangdong, China. /CFP

Sin embargo, el esperado repunte de la economía china a finales de 2022 y la recuperación del turismo internacional deberían impulsar el crecimiento de la región en 2023. Se prevé que las economías desarrolladas de Asia Oriental, aunque todavía están a la zaga de otros países de la región, registren un crecimiento económico resistente en 2022, con un aumento del PIB del 2,7% en Japón y del 3,1% en la República de Corea.

Como siempre, son las personas más vulnerables de Asia y de todo el mundo las que más sufren la ralentización del crecimiento, el aumento de la inflación y las perturbaciones del sistema energético y alimentario derivadas de la guerra de Ucrania. El descenso de los ingresos reales es especialmente preocupante en los países en desarrollo, donde la pobreza es generalizada, el crecimiento de los salarios sigue siendo limitado y las medidas de apoyo fiscal para paliar el impacto de la subida de los precios del petróleo y los alimentos son limitadas.

En estos países, muchos de los cuales todavía están luchando por recuperarse de los impactos económicos de la pandemia, la inseguridad alimentaria está empeorando, y muchos corren el riesgo de caer en la pobreza. En estas situaciones, las mujeres y los niños suelen ser los más vulnerables, sobre todo cuando la mala nutrición tiene efectos de por vida en la salud y el bienestar.

Para contrarrestar esta situación, los gobiernos tienen que proporcionar una ayuda específica para aliviar los efectos del aumento de los precios de los alimentos y del combustible en las poblaciones vulnerables, al tiempo que persiguen la sostenibilidad fiscal y de la deuda a medio plazo. Para ello será necesario reforzar la protección social, acompañada de una reestructuración global de la deuda y un alivio de la misma para los países pobres, en particular los menos desarrollados. La reducción de la brecha financiera y la garantía de que los recursos catalicen las transformaciones necesarias serán fundamentales para que los ODS vuelvan a estar a nuestro alcance.

Por último, la guerra en Ucrania se desarrolla en un momento en el que las emisiones mundiales de dióxido de carbono han alcanzado un récord. El conflicto tendrá un impacto significativo en la lucha mundial -para bien o para mal- contra la emergencia climática, al hacer subir los precios de la energía y situar la seguridad energética en el centro de la formulación de políticas en muchos lugares.

Los países asiáticos están bien posicionados para liderar la acción climática acelerando la adopción de fuentes de energía renovables, reduciendo el consumo de combustibles fósiles y aumentando la eficiencia energética, medidas que beneficiarían a sus economías a largo plazo y asegurarían su futuro energético.

Nota del editor: Decision Makers es una plataforma global para que los responsables de la toma de decisiones compartan sus ideas sobre los acontecimientos que conforman el mundo actual. El artículo refleja las opiniones del autor y no necesariamente las de CGTN.

Artículo republicado del medio estatal chino CGTN en el marco de un acuerdo entre ambas partes para compartir contenido. Link al artículo original: https://news.cgtn.com/news/2022-06-16/War-in-Ukraine-takes-toll-on-East-Asian-economies-1aSUoCQXHnq/index.html

Acerca del autor

Shantanu Mukherjee es director de la División de Análisis y Políticas Económicas del Departamento de Asuntos Económicos y Sociales de las Naciones Unidas