Neuquén produjo 610.715 barriles diarios de petróleo en enero de 2026, el mayor registro de su historia, con un salto interanual del 32%. El 97% de ese volumen proviene de Vaca Muerta. La Bolsa de Comercio de Rosario proyecta que la producción total argentina podría superar los 900.000 barriles diarios en el conjunto del año, lo que representaría un nuevo récord histórico. Detrás de cada barril producido en la cuenca neuquina hay una cadena de insumos y equipos que en su mayor parte llega desde el exterior: herramientas de perforación, tubing, casing, válvulas, sistemas de automatización, equipos de completamiento. Esos materiales salen de puertos en Houston, Rotterdam o Singapur y deben recorrer miles de kilómetros hasta llegar al punto de uso en un yacimiento patagónico. Seabird Argentina gestiona ese trayecto desde sus oficinas en Vicente López, con acceso a las terminales portuarias de Buenos Aires, Zárate y Bahía Blanca, y con capacidad operativa probada en el segmento de carga de proyecto para el sector energético argentino.
Las operaciones documentadas en la cuenca
Seabird Argentina tiene dos operaciones documentadas en el corredor energético que ilustran la complejidad del servicio que ofrece. La primera es la importación de dos bobinas de tubing coiled desde el puerto de Houston con destino a Añelo, Neuquén, en modalidad break bulk a través del puerto de Galván en Bahía Blanca. El peso total de la operación superó las 215 toneladas. Desde la confirmación del embarque en origen, la empresa elaboró un cronograma operativo que coordinó la disponibilidad de los carretones especiales con su socio en destino, garantizando la entrega en el pozo dentro del plazo requerido y evitando costos de inmovilización que en la industria del oil & gas tienen impacto directo sobre los presupuestos de perforación.
La segunda es el traslado de tres rotores con dimensiones de 3.500 x 3.010 x 3.270 milímetros y pesos de entre 22.000 y 27.400 kilogramos desde Bahía Blanca hasta la terminal de Zárate para exportación a Izmir, Turquía. La operación requirió transporte terrestre en unidades especiales habilitadas para carga sobredimensionada, coordinación del ingreso a la terminal portuaria de Zárate y trincado de los equipos sobre mafis para el embarque en modalidad break bulk. Esas dos operaciones cubren los dos flujos del corredor energético: la importación de insumos críticos que entran al país para sostener la producción y la exportación de componentes industriales que salen desde los puertos del Atlántico sur hacia destinos internacionales.
Argentina proyecta superar los 900.000 barriles diarios : el desafío logístico en Vaca Muerta
Por qué Bahía Blanca es el puerto de referencia para el sector
Puerto Galván, en Bahía Blanca, es el principal punto de entrada de los insumos importados para Vaca Muerta que llegan por vía marítima desde América del Norte. La combinación de calado adecuado para buques de carga general y break bulk, infraestructura para el manejo de cargas pesadas y conexión por ruta y ferrocarril con la cuenca neuquina lo convierte en el nodo logístico más eficiente para ese corredor. Desde Bahía Blanca hasta Añelo son aproximadamente 600 kilómetros por ruta, una distancia que los carretones especiales para carga sobredimensionada cubren en operaciones que requieren autorización provincial de circulación y coordinación previa con las autoridades viales de Neuquén.
Seabird Argentina tiene experiencia operativa documentada en ese puerto y en esa ruta, lo que le permite ofrecer a los clientes del sector energético un servicio que va más allá de la reserva de bodega en el buque: incluye la coordinación con las autoridades portuarias de Galván, la gestión del despacho aduanero en la terminal, la articulación con los transportistas habilitados para carga especial en el corredor Bahía Blanca-Neuquén y el seguimiento del embarque hasta su entrega en el yacimiento.
La demanda que viene
El sector energético argentino enfrenta en 2026 una paradoja que tiene traducción logística directa: la producción crece a un ritmo que la infraestructura de evacuación no puede absorber con la misma velocidad. Esa brecha genera dos tipos de demanda logística adicional. Por un lado, más importaciones de equipos para acelerar la construcción de la infraestructura faltante: ductos, compresoras, estaciones de bombeo, sistemas de almacenamiento. Por otro, más coordinación en la cadena de insumos para sostener el ritmo de perforación sin tiempos muertos que encarezcan cada pozo. En ambos casos, la participación de operadores con experiencia en carga de proyecto, con acceso a los puertos relevantes y con capacidad de coordinación entre el puerto de origen y el yacimiento de destino es una condición operativa para que la producción de Vaca Muerta siga batiendo récords. Seabird Argentina opera en ese segmento con casos documentados y con la estructura logística que el corredor energético argentino demanda.







