En medio de los esfuerzos globales por revitalizar el turismo tras años de desafíos, China ha apostado por fusionar cultura y tecnología con el objetivo de ofrecer nuevas experiencias inmersivas a los visitantes. Uno de los ejemplos más recientes se presenta en el Museo Provincial de Hubei, donde el proyecto «Traversing the Bronze Age» busca atraer público mediante una experiencia de realidad virtual (VR) impulsada por la tecnología 5G-A. Aunque la propuesta despierta interés, también plantea interrogantes sobre el protagonismo de la tecnología frente al contenido cultural.
La iniciativa, resultado de una colaboración entre China Unicom, la empresa de comunicación cultural 2:10AM, el propio museo y la compañía tecnológica ZTE, se presenta como una alternativa a los formatos tradicionales de turismo cultural. Utilizando estaciones base 5G-A en interiores, el proyecto promete una experiencia sin mochilas ni cables, con imágenes en calidad 4K a 90 fotogramas por segundo y hasta 100 usuarios simultáneos. Los visitantes pueden recorrer un espacio de 600 metros cuadrados con un visor liviano, adentrándose en recreaciones históricas de la Edad del Bronce.
Durante el feriado del Día del Trabajo en 2025, el Museo Provincial de Hubei recibió más de 132.000 visitantes, un incremento interanual superior al 20%. Si bien no se detalló cuántos de ellos participaron efectivamente en la experiencia LBVR (VR basada en localización), el proyecto fue destacado como uno de los atractivos principales. La posibilidad de observar reliquias digitalizadas y sumergirse en escenas reconstruidas mediante tecnología de punta sin duda representa una forma novedosa de consumo cultural.
Sin embargo, el protagonismo de la tecnología en el discurso oficial plantea dudas sobre el equilibrio entre forma y contenido. Buena parte de la comunicación institucional se ha centrado en los logros de ZTE y las capacidades del 5G-A, desde la baja latencia y el uso compartido de recursos de computación en la nube hasta la facilidad para replicar esta experiencia en otros sitios. En este sentido, la experiencia se promociona tanto como un producto turístico como una demostración de poder tecnológico.
El avance el turismo cultural en China
El turismo cultural, por definición, se apoya en el relato histórico, la autenticidad de los objetos y el contacto con el patrimonio tangible. Aunque los entornos virtuales ofrecen nuevas posibilidades para explorar piezas que de otro modo no podrían exhibirse o manipularse, el riesgo es que la tecnología opaque el valor intrínseco del contenido. En el caso de «Traversing the Bronze Age», será fundamental observar si la narrativa logra capturar el interés del visitante o si el atractivo principal sigue siendo la infraestructura tecnológica en sí misma.
El caso también deja entrever una estrategia más amplia por parte de China para impulsar su industria del turismo mediante innovación. En un contexto donde los viajes internacionales se reactivan gradualmente, ofrecer experiencias únicas e inmersivas puede ser una forma de destacar entre destinos competidores. No obstante, esto requiere una inversión continua no solo en hardware, sino también en contenido curado, diseño narrativo y formación del personal que acompaña estas propuestas.
Desde el punto de vista de la replicabilidad, el uso de 5G-A permite que estas experiencias puedan adaptarse a otros museos o sitios culturales sin depender de conexiones cableadas o equipos pesados. Esto podría facilitar el desarrollo de circuitos turísticos temáticos en ciudades intermedias, descentralizando la oferta y promoviendo la digitalización del sector cultural más allá de las grandes urbes. Pero también implica nuevos desafíos, como la necesidad de una infraestructura digital robusta y de garantizar el acceso equitativo a estas tecnologías.
La experiencia LBVR del Museo de Hubei es también una apuesta por captar la atención de las generaciones más jóvenes, acostumbradas a los entornos digitales e interactivos. Esto plantea una oportunidad para renovar el interés por el patrimonio cultural, especialmente si las propuestas se integran con herramientas pedagógicas o actividades complementarias que refuercen el aprendizaje. Aun así, la pregunta central sigue siendo cómo balancear la espectacularidad tecnológica con una experiencia significativa y contextualizada.
Mientras ZTE avanza en la comercialización de su solución EasyOn·Meta y otras compañías exploran aplicaciones similares en China, el turismo cultural entra en una nueva etapa donde los límites entre lo físico y lo virtual se desdibujan. Esta tendencia no está exenta de críticas, ya que algunos sectores advierten sobre la superficialidad de las experiencias que se apoyan exclusivamente en la tecnología sin una base conceptual sólida. La clave estará en que los proyectos de realidad virtual no solo sorprendan, sino que también eduquen, conecten emocionalmente y aporten valor duradero al visitante.
«Traversing the Bronze Age» representa un experimento valioso en la intersección entre tecnología y turismo para China. Aunque el despliegue de 5G-A permite un salto cualitativo en las capacidades técnicas, el verdadero desafío estará en mantener el foco en el contenido cultural y en asegurar que la experiencia inmersiva sirva como puerta de entrada al conocimiento, y no solo como una atracción de corto plazo.
Colaborador en ReporteAsia.












