El impacto del sobreturismo en Japón y las estrategias para un crecimiento sostenible

sobreturismo en Japón

En los últimos meses, Japón viene experimentado un notable aumento en el número de turistas. En mayo de este año, el país superó los tres millones de visitantes por tercer mes consecutivo, acercándose a un récord anual. Este «sobreturismo» ha puesto en el centro del debate la necesidad de gestionar el creciente flujo de turistas, especialmente en áreas altamente concurridas como Tokio, Osaka y Kioto.

Durante una rueda de prensa en el Centro de Prensa Extranjera de Japón (FPCJ), Ichiro Takahashi, comisionado de la Agencia de Turismo de Japón, comentó las iniciativas implementadas para enfrentar el problema. A medida que Japón se aproxima a un posible récord de turistas extranjeros, las autoridades buscan equilibrar la afluencia con la preservación del entorno y la calidad de vida de los residentes.

El importante impacto económico del turismo en Japón

Este auge del turismo ha tenido un impacto económico significativo. La Oficina Nacional de Turismo de Japón (JNTO, por sus siglas en inglés) reportó que en mayo, Japón recibió a un total de 3,04 millones de visitantes extranjeros, lo que representa una recuperación del 110 % respecto al mismo mes de 2019, antes de la pandemia. El gasto de los turistas en la nación se sitúa en aproximadamente 5,3 billones de yenes (31.244 millones de euros). Esto ha hecho que la industria turística se convierta en el tercer mayor ingreso por exportaciones del país, solo superado por la venta de automóviles y los componentes electrónicos.

Sin embargo, el sobreturismo también ha generado desafíos logísticos y sociales. Ciudades como Kioto, que reciben cerca de 50 millones de visitantes anuales, enfrentan problemas que es importante solucionar para que no se agraven con el tiempo, tales como el exceso de personas en las áreas más populares, la acumulación de basura y el acoso y falta de respeto a residentes locales, como las geishas y maikos.

Las autoridades están tomando medidas para abordar estas problemáticas que trae aparejadas el sobreturismo, como aumentar la frecuencia de la recolección de basura y mejorar el sistema de transporte.

Las medidas tomadas para enfrentar el sobreturismo

Entre las estrategias adoptadas, se destacan la instalación de cámaras de seguridad en áreas como Kamakura y Fujisawa para controlar comportamientos inapropiados y garantizar el respeto por las normas y costumbres regionales. Estas cámaras no solo buscan disuadir acciones indebidas, sino también proporcionar una mayor seguridad y cuidado en zonas con alta densidad de visitantes.

En la ciudad de Kioto, conocida por su rica historia y patrimonio cultural, se ha introducido un sistema de autobuses lanzadera que facilita el acceso a las principales atracciones turísticas. Esta medida tiene como objetivo aliviar la congestión en el transporte público. De esta forma, se mejora la experiencia del visitante al reducir el tiempo de espera y las aglomeraciones y se procura una mejor calidad de vida para los ciudadanos japoneses.

Por otro lado, el gobierno está promoviendo la descentralización del turismo para distribuir mejor el flujo de turistas. Es por esta razón que se está impulsando una campaña para atraer a las personas a regiones menos conocidas y, por ende, menos saturadas. Esta estrategia busca descongestionar las principales áreas turísticas y estimular el desarrollo económico en localidades menos visitadas.

Una mirada hacia el escenario internacional

Para abordar los desafíos de un turismo tan impresionante, Japón se ha concentrado en observar otros modelos internacionales de gestión del turismo. En Venecia, por ejemplo, se ha implementado una tasa turística para los visitantes que no pernoctan en la ciudad, con el objetivo de financiar el mantenimiento del patrimonio cultural y renovar infraestructuras. En Himeji, se estudia una subida en la tarifa de entrada al castillo para los turistas extranjeros, una medida que ya se aplica en algunos museos europeos.

Sin embargo, las propuestas para Kioto enfrentan dificultades específicas. La implementación de tasas de acceso y doble tarificación podría ser percibida como discriminatoria y afectar la imagen de la ciudad como destino inclusivo. Además, aplicar tarifas a los visitantes que solo pasean por zonas turísticas sin un control efectivo puede resultar complicado.

Encontrar un equilibrio entre la experiencia turística y el respeto por la cultura local

La clave para enfrentar el sobreturismo en Kioto y otras ciudades japonesas radica en un enfoque equilibrado que combine la gestión del flujo turístico con el respeto por las normas regionales y la calidad de vida de los residentes. El dramaturgo Ōno Hiroyuki propone un enfoque innovador al comparar la experiencia turística con un juego de rol, donde los visitantes deben aprender y respetar las normas de la ciudad para disfrutar plenamente de su experiencia. Esta perspectiva sugiere que un mayor entendimiento y aprecio por la cultura local puede mejorar la convivencia entre turistas y residentes.

En lugar de centrarse únicamente en la cantidad de visitantes, es esencial enfocar los esfuerzos en la calidad de la experiencia turística y la integración respetuosa con la vida local. La creación de incentivos para que los turistas contribuyan al bienestar de la comunidad, como la posibilidad de hacer donaciones electrónicas, podría ser una buena solución para equilibrar los beneficios económicos con la preservación de la identidad cultural.

 

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