El secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, adelantó este domingo que el gobierno de Donald Trump podría abandonar los acuerdos arancelarios país por país y optar por un enfoque regional, mientras se agota el plazo para concretar negociaciones comerciales globales. La estrategia busca agilizar la implementación de la política de aranceles recíprocos que la administración puso en marcha en abril.
En declaraciones a la cadena CNN, Bessent explicó que el nuevo enfoque implicaría definir tarifas estándar para regiones enteras como Centroamérica o zonas específicas de África, en lugar de diseñar esquemas arancelarios individualizados para cada país. Sin embargo, subrayó que el foco actual del gobierno está puesto en cerrar acuerdos con un grupo de 18 socios comerciales considerados clave.
Esta declaración se produce pocos días después de que Trump anunciara que su administración enviará, en las próximas semanas, cartas a numerosos países detallando los costos que deberán asumir para hacer negocios con Estados Unidos. Bajo la política de aranceles recíprocos, Washington impuso un arancel base del 10 por ciento a casi todos los países y aranceles adicionales, más altos, a cerca de 60 socios con superávit comercial frente a Estados Unidos.
Aunque esos aranceles específicos se encuentran actualmente suspendidos por 90 días, hasta principios de julio, para facilitar negociaciones, los avances han sido limitados. Según Trump, cerca de 150 países han expresado interés en llegar a acuerdos, pero hasta ahora no se han dado a conocer detalles sobre cuáles recibirán las notificaciones formales.
India, Japón y Corea del Sur estarían entre los 18 países con los que Estados Unidos busca alcanzar un entendimiento antes del vencimiento de la prórroga. Desde que la pausa se activó el 9 de abril, estas naciones han sostenido conversaciones con la administración estadounidense.
Bessent también indicó que existe un segundo grupo de aproximadamente 20 relaciones comerciales «fuertes» que podrían entrar en la siguiente fase de negociación. Afirmó que si algún país no negocia “de buena fe”, Estados Unidos está dispuesto a restablecer los aranceles en los niveles originales fijados el 2 de abril.
Durante una entrevista aparte con NBC, el secretario fue claro al decir que la verdadera carta de negociación del presidente es la amenaza de volver a aplicar esos aranceles si no se logran avances concretos. La presión se intensifica a medida que se acerca la fecha límite para alcanzar acuerdos duraderos.







