El presidente Lai Ching-te anunció que su Gobierno adoptará estrategias económicas para contrarrestar el impacto de los nuevos aranceles del 32 % impuesto por Estados Unidos a los productos de Taiwán, sin recurrir a represalias comerciales.
En un video publicado el 6 de abril, Lai aseguró que el Ejecutivo trabajará junto al sector privado para fortalecer el crecimiento económico del país. Según detalló, en 2023 las exportaciones de Taiwán a EE. UU. sumaron 111.400 millones de dólares, el 23,4 % del total nacional. De esa cifra, un 65,4 % correspondió a productos TIC y componentes electrónicos, lo que, dijo, refleja la resiliencia de la economía taiwanesa.
Lai descartó imponer aranceles en respuesta, y afirmó que las inversiones taiwanesas en EE. UU. seguirán adelante siempre que se alineen con los intereses nacionales. Para gestionar la situación, el viceprimer ministro Cheng Li-chiun encabezará un equipo negociador que buscará eliminar los aranceles bajo un esquema similar al del T-MEC.
El mandatario también adelantó que Taiwán incrementará la compra de bienes estadounidenses —incluyendo productos agrícolas, industriales, energéticos y de defensa— como parte de un esfuerzo por reducir el déficit comercial. Además, promoverá nuevas inversiones taiwanesas en sectores clave de EE. UU. y trabajará en la eliminación de otras barreras comerciales, al tiempo que atenderá las preocupaciones estadounidenses sobre exportaciones de alta tecnología.
Lai subrayó que se brindará apoyo directo a los sectores más golpeados, en especial las pymes y empresas tradicionales. También anunció que el Gobierno presentará planes de desarrollo económico a mediano y largo plazo para acelerar la transformación industrial y posicionar a Taiwán como un centro regional de inteligencia artificial.
Por último, reafirmó su compromiso de fortalecer la cooperación industrial con Estados Unidos y reunirse con el sector empresarial para adaptar las políticas a sus necesidades.
Antes de las declaraciones del presidente, el primer ministro Cho Jung-tai presentó el 4 de abril un paquete de 20 medidas con un presupuesto de 88.000 millones de dólares taiwaneses (2.650 millones de dólares estadounidenses) para apoyar a los sectores agrícola y manufacturero. Las medidas incluyen exenciones fiscales, créditos y apoyo a la reconversión y diversificación empresarial.










