Por primera vez en la historia, la miel de Isla de Pascua obtuvo autorización para exportarse al extranjero: unos 300 kilos llegaron al exigente mercado japonés y ya se venden en una tienda especializada de Tokio. Detrás del hito hay años de gestión, el arancel cero del CPTPP y la historia personal de un apicultor pascuense.
La miel chilena sigue consolidando su presencia en los mercados internacionales, y esta vez lo hace con una postal difícil de superar: la miel producida en Rapa Nui llegó al mercado japonés. Gracias al trabajo conjunto de las oficinas comerciales de ProChile en Japón y Valparaíso, se concretó una exportación cercana a los 300 kilos, la primera autorizada en la historia para la miel de Isla de Pascua.
El producto se comercializa en L’ABEILLE, una tienda especializada que ofrece más de 80 variedades de miel provenientes de 12 países, dentro de su línea «Premium Honey», una selección curada de mieles que destacan por su exclusividad y calidad. La miel pascuense está disponible en cantidades limitadas en el local de Azabudai Hills, en Tokio, en la tienda online oficial y en la sucursal de Nagoya, presentada en frascos de 350 gramos con caja exclusiva y posicionada en la categoría más alta del mercado de mieles de alta gama.
Una historia que empezó en una feria y terminó en la Polinesia
El exportador es Rodrigo Labra Cortés, uno de los productores apícolas de Isla de Pascua y dueño de la marca «Honey Meri». El negocio nació de la visita a Chile del CEO de L’ABEILLE, Yuji Shiranita, y su equipo de compradores, invitados por ProChile en 2024 a participar de la feria «Food and Service». El equipo japonés viajó luego a Isla de Pascua, donde en reuniones con Labra profundizó su conocimiento sobre la calidad del producto, su proceso de elaboración, las iniciativas locales y la pasión detrás de su labor apícola.
«Este es un proyecto en el que hemos trabajado durante varios años. Los japoneses no solo se interesaron en el producto por sus características, sino también en mi historia personal y en la historia de la Isla y cómo se conectaba con la miel», contó Labra, que agradeció al equipo de ProChile en Valparaíso y a las oficinas locales de INDAP, Sercotec y SAG. Los plazos dan cuenta de la paciencia que exige el mercado japonés: la visita fue a fines de 2024, la cosecha en 2025 y el envío recién se concretó en febrero de este año.

Por qué Japón, y por qué ahora
El director general de ProChile, Ignacio Fernández, enmarcó el hito en una estrategia de años de diversificación de los envíos de miel, que incluyó la realización del evento internacional Apimondia 2023 en Chile —donde el mercado japonés mostró gran interés—, la traída de importadores y la presencia de empresas chilenas en Japón. Las exportaciones chilenas de miel alcanzaron los 21 millones de dólares en 2025, según ProChile con cifras del Servicio Nacional de Aduanas, pero cerca del 80% se concentra en Alemania y Francia — de ahí el valor estratégico de abrir Asia.
Japón es uno de los principales mercados de miel del mundo, explicó Fernández, por su limitada producción local y una demanda interna estable que asocia la miel no solo a la alimentación sino también a la salud preventiva y la medicina tradicional. Los números del estudio de la oficina comercial de ProChile en Japón lo confirman: el consumo japonés asciende a 40.000 toneladas anuales, mientras la producción local ronda apenas las 3.000. Según encuestas de Yamada Bee Farm y Rakuten Research, más del 70% de los consumidores japoneses usa miel al menos una vez al mes y cerca del 40% la consume semanalmente.
Hay además un dato arancelario decisivo: la miel es uno de los productos chilenos beneficiados por el CPTPP, el acuerdo transpacífico que desde el 1 de abril de 2025 le otorga arancel cero para ingresar a Japón. Fernández expresó su expectativa de que esta exportación, posicionada en el segmento premium, abra las puertas a otros productores.
El terroir del Pacífico: abejas sanas y aroma tropical
Ubicada en medio del océano Pacífico, Isla de Pascua posee un entorno excepcional, considerado uno de los pocos lugares del mundo donde no se han registrado enfermedades que afecten a las abejas. La miel proviene del néctar de una gran diversidad de flores presentes en la isla —banano, palto, guayaba, maracuyá, eucalipto y cítricos— y, según la evaluación sensorial de L’ABEILLE, se caracteriza por un delicado y profundo aroma tropical, con notas que evocan frutas tropicales, frutas deshidratadas, hibisco y piña. Para preservar el aroma y sabor originales, la miel no fue sometida a ningún tratamiento térmico y viajó a Japón por vía aérea.
A partir de esta iniciativa, ProChile y L’ABEILLE prevén fortalecer su colaboración para seguir promoviendo la miel chilena en el mercado japonés. Para el resto de los productores de alimentos de América Latina que miran a Asia, el caso deja una lección conocida pero siempre vigente: en Japón, la puerta de entrada no es el volumen sino la historia, la trazabilidad y la excelencia — y una vez adentro, el segmento premium paga la paciencia.











