Estados Unidos retomó los ataques contra Irán tras declarar Trump el fin del alto el fuego

El Comando Central estadounidense confirmó una nueva ola de bombardeos sobre puertos iraníes en el estrecho de Ormuz, luego de que el presidente Donald Trump advirtiera que golpearía «fuerte» a Teherán. Irán prometió responder con dos ataques por cada ofensiva y volver a cerrar el paso marítimo más estratégico del comercio energético mundial.

El ejército de Estados Unidos lleva adelante una nueva serie de ataques contra Irán con el objetivo de seguir degradando su capacidad de «amenazar la libertad de navegación en el estrecho de Ormuz», según informó el Comando Central (CENTCOM).

El presidente estadounidense, Donald Trump, había advertido horas antes que su país podía golpear «fuerte» a Irán con nuevos bombardeos, tras declarar que consideraba «terminado» el alto el fuego entre ambos países.

«Puede ser un gran ataque y va a destruir muchas cosas», afirmó el mandatario, sentado junto al presidente ucraniano Volodímir Zelenski en los márgenes de la cumbre de la OTAN celebrada en Türkiye. «Les doy una pequeña advertencia. Los vamos a golpear fuerte», agregó.

Bombardeos sobre los puertos del estrecho de Ormuz

Horas después, el CENTCOM confirmó los ataques y sostuvo que Estados Unidos estaba «haciendo responsable a Irán por la reciente agresión injustificada contra buques comerciales y tripulaciones civiles» que navegan por la vía marítima crítica.

Los medios estatales iraníes reportaron impactos en ciudades ubicadas a lo largo del estrecho de Ormuz, entre ellas Bandar Abbas y los puertos de Sirik y Jask.

Bandar Abbas, en particular, ocupa una de las posiciones más sensibles del Golfo Pérsico en términos estratégicos y resulta central para el dispositivo militar iraní. Por ese motivo, fue blanco reiterado de los ataques estadounidenses a lo largo de la guerra.

Aunque la retórica de Trump se intensificó durante la jornada, el presidente aclaró que Estados Unidos no atacaría «al nivel más alto», aunque señaló que puentes, centrales eléctricas y plantas desalinizadoras estarían en la mira del ejército «si es necesario». También sugirió que la isla de Kharg, una instalación petrolera vital en la zona del estrecho, podría convertirse en objetivo.

«Cuando ellos golpean, nosotros golpeamos diez veces más fuerte»

Trump rechazó, sin embargo, las interpretaciones que ven en los nuevos ataques un regreso a la guerra abierta. «No creo que [la guerra] vaya a empezar de nuevo», afirmó. «Creo que esto va a ir muy rápido. Ellos atacaron un par de barcos y nosotros los golpeamos mucho más fuerte. Cuando ellos golpean, nosotros golpeamos diez veces más fuerte».

Al aterrizar en la base aérea de RAF Mildenhall, en Suffolk, el presidente lanzó una nueva advertencia a Teherán a través de su red Truth Social: «¡Si vuelve a pasar, será mucho peor!».

La televisión estatal iraní Press TV, citando una fuente de seguridad, respondió que cada nuevo ataque estadounidense sería contestado con dos ataques iraníes, y que el régimen volvería a cerrar el estrecho de Ormuz.

«Irán está asegurándose de retener el control coercitivo sobre Ormuz, sin importar los términos del memorándum de entendimiento», explicó Neil Quilliam, especialista en política energética y miembro asociado del programa de Medio Oriente y Norte de África de Chatham House.

Teherán no cederá el control de Ormuz

Más temprano, Trump se había mostrado furioso por los últimos ataques contra buques en el estrecho, a los que Estados Unidos respondió con bombardeos contra embarcaciones iraníes en el Golfo Pérsico. Irán, a su vez, lanzó misiles y drones en represalia contra bases estadounidenses en Kuwait y Bahréin.

Según Quilliam, la última escalada está directamente vinculada al interés iraní por conservar el control del estrecho. «Esto demuestra que Irán no cederá su capacidad de ejercer control sobre Ormuz, porque implicaría perder un punto de presión clave, y por eso está dispuesto a escalar contra Estados Unidos para preservarlo», sostuvo el analista.

Desde la firma del memorándum de entendimiento, el 17 de junio, la Guardia Revolucionaria Islámica atacó de manera constante el tránsito marítimo por el paso. El estancamiento frustró profundamente al presidente estadounidense, que llegó a calificar a los iraníes de «escoria».

 

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