La empresa fundada por Bill Gates comenzó las obras de la Unidad Kemmerer 1, un reactor de 345 MW con tecnología de sodio líquido que apunta a operar en 2031. SK Innovation de Corea del Sur es su segundo mayor accionista y planea replicar el modelo en Asia.
A dos horas en auto al noreste de Salt Lake City, en Kemmerer, Wyoming, arrancó el 28 de mayo la construcción de lo que será el primer reactor nuclear avanzado de uso comercial en Estados Unidos. La Unidad Kemmerer 1, de 345 megavatios de capacidad, es un reactor modular pequeño (SMR, por sus siglas en inglés) desarrollado por TerraPower, empresa fundada por Bill Gates en 2008, y llega tras una década de proceso de aprobación ante la Comisión Reguladora Nuclear estadounidense (NRC).
El proyecto apunta a entrar en operación comercial en 2031 y se inscribe en un contexto de demanda energética creciente impulsada por la expansión de centros de datos de inteligencia artificial y los compromisos de descarbonización de las principales economías.
Tecnología de sodio líquido y seguridad mejorada
La Unidad Kemmerer 1 utiliza tecnología de reactor rápido refrigerado por sodio (SFR), una plataforma de próxima generación que ofrece ventajas significativas respecto a los reactores convencionales. A diferencia del agua, el sodio líquido tiene un punto de ebullición mucho más alto, lo que permite absorber mayores cantidades de calor y aumentar la eficiencia en la producción de energía. Además, el volumen de combustible nuclear gastado se reduce a aproximadamente el 10% del que generan los reactores tradicionales.
Chris Levesque, director ejecutivo de TerraPower, destacó el perfil de seguridad del diseño: «Los reactores actuales ya son seguros, pero en términos de probabilidad, este es aproximadamente mil veces más seguro». Patrick Young, director de operaciones, añadió que el reactor se instala bajo tierra, lo que reduce significativamente el riesgo de dispersión de material radiactivo y requiere una superficie mucho menor que las instalaciones convencionales.
Prefabricación modular y clientes corporativos
Una de las características distintivas de los SMR es la posibilidad de prefabricar componentes clave —reactor, generador de vapor, depósito de combustible— en fábrica y ensamblarlos en el sitio, simplificando la gestión del proceso constructivo respecto a los grandes reactores. En Kemmerer, las instalaciones básicas, incluido el centro de ensamblaje, estaban casi terminadas al momento del inicio formal de las obras.
De los 12 reactores que TerraPower planea construir, ocho ya están contratados por Meta para el suministro eléctrico de sus centros de datos, lo que evidencia el creciente interés del sector tecnológico por fuentes de energía nuclear de base continua.
Respaldo político y financiero
El proyecto avanza con el viento a favor de la política energética de la administración Trump, que firmó una orden ejecutiva para ampliar la capacidad nuclear del país de 100 a 400 gigavatios para 2050 en el marco de lo que el gobierno denominó un «renacimiento nuclear». TerraPower recibió además financiamiento del Programa de Demostración de Reactores Avanzados (ARDP) del Departamento de Energía.
En el plano privado, SK Innovation y su empresa matriz SK Inc. se convirtieron en 2022 en los segundos mayores accionistas de TerraPower mediante una inversión de 250 millones de dólares. El grupo surcoreano busca capitalizar la experiencia adquirida en Wyoming para desarrollar su propio SMR de cuarta generación en Corea del Sur, con el objetivo de tenerlo operativo en 2035.
Levesque se mostró optimista respecto a la expansión internacional: «No veo ningún problema en construir SMR en zonas densamente pobladas. Tras verificar plazos, presupuesto, viabilidad económica y seguridad, espero ver reactores modulares también en Corea del Sur».
El mercado global de reactores modulares pequeños se proyecta en 72.400 millones de dólares para 2033.
Fanático de Asia, periodista part-time.











