Morgan McSweeney dimite tras revelarse que aconsejó nombrar embajador a Peter Mandelson, quien había recibido pagos del delincuente sexual convicto y filtrado información gubernamental confidencial. El 55% de los británicos pide ahora la renuncia del primer ministro.
La sombra del caso Jeffrey Epstein alcanzó este domingo al corazón del gobierno británico cuando Morgan McSweeney, jefe de gabinete del primer ministro Keir Starmer y arquitecto de su victoria electoral, presentó su renuncia tras admitir que recomendó el nombramiento de Peter Mandelson como embajador en Estados Unidos, a pesar de los vínculos del veterano político laborista con el fallecido delincuente sexual.
La dimisión de McSweeney, de 48 años, representa la caída política más significativa desde que comenzaron a revelarse los extensos archivos sobre Epstein. «Tras una cuidadosa reflexión, he decidido dimitir del Gobierno», anunció McSweeney en una carta. «La decisión de nombrar a Peter Mandelson fue equivocada. Ha dañado a nuestro partido, a nuestro país y la confianza en la política misma. En estas circunstancias, el único curso honorable es dar un paso al costado».
3 millones de páginas que sacuden Westminster
La publicación por parte del Departamento de Justicia estadounidense de más de 3 millones de páginas de documentos, junto con 2.000 videos y 180.000 imágenes relacionadas con Epstein, ha expuesto la profundidad de la relación entre Mandelson y el financiero, que se mantuvo incluso después de la condena del multimillonario en 2008 por solicitar prostitución de una menor.
Los documentos revelaron que Mandelson describió a Epstein como su «mejor amigo» en un mensaje de cumpleaños de 2003, y que el delincuente sexual realizó tres pagos por un total de 75.000 dólares a cuentas vinculadas con Mandelson y su pareja (ahora esposo) Reinaldo Avila da Silva entre 2003 y 2004 desde cuentas del banco JP Morgan. Epstein incluso colocó a Da Silva en un estipendio mensual de 4.000 dólares entre 2009 y 2010, transferido directamente a su cuenta bancaria personal.
En septiembre de 2009, Da Silva envió un correo electrónico a Epstein solicitándole 10.000 libras esterlinas para financiar un curso de osteopatía. Epstein respondió: «Transferiré el importe de su préstamo inmediatamente».
Filtraciones que pueden llevar a prisión perpetua
Pero lo más grave fueron las revelaciones sobre filtraciones de información gubernamental confidencial. Los correos electrónicos muestran que en 2009, cuando Mandelson se desempeñaba como secretario de Negocios del gobierno de Gordon Brown durante la crisis financiera, compartió con Epstein un informe interno sobre posibles ventas de activos gubernamentales por 550.000 millones de dólares.
En mayo de 2010, Mandelson alertó a Epstein con anticipación sobre un rescate de 500.000 millones de euros para salvar el euro, escribiéndole: «finalmente logré que se fuera hoy», en referencia a Brown, quien renunció al día siguiente. En otro mensaje del mismo día, Mandelson aparentemente reveló a Epstein la existencia de un túnel secreto subterráneo entre 10 Downing Street y el Ministerio de Defensa.
La Policía Metropolitana de Londres inició el 3 de febrero una investigación criminal por presunta «conducta inapropiada en cargo público», delito que puede conllevar cadena perpetua. El viernes 7 de febrero, autoridades policiales registraron la casa de Mandelson en Londres y otra propiedad vinculada a él. La policía advirtió que la investigación es «compleja» y requerirá «una cantidad significativa de recolección y análisis de evidencia adicional».
«Mandelson traicionó a nuestro país»
McSweeney había sido protegido y amigo de Mandelson, y fue acusado por legisladores laboristas y opositores de no garantizar controles de antecedentes adecuados al momento del nombramiento. Había ocupado el cargo de jefe de gabinete desde octubre de 2024, cuando asumió el puesto tras la dimisión de Sue Gray por una disputa sobre salario y donaciones.
La crisis representa el mayor desafío político para Starmer desde que asumió el poder hace 18 meses. El primer ministro laborista, que despidió a Mandelson como embajador en septiembre de 2025 tras una primera ola de revelaciones, admitió esta semana ante el Parlamento que conocía de la amistad entre Mandelson y Epstein al momento del nombramiento en diciembre de 2024, aunque aseguró desconocer la profundidad de la relación.
«Mandelson mintió repetidamente a mi equipo cuando se le preguntó sobre su relación con Epstein antes y durante su mandato como embajador», declaró Starmer. «Mandelson traicionó a nuestro país, nuestro Parlamento y mi partido. Lamento haberlo nombrado. Si hubiera sabido entonces lo que sé ahora, él nunca habría estado cerca del gobierno».
En su mensaje al primer ministro, McSweeney pidió que «por encima de todo» se recuerde «a las mujeres y a las niñas arruinadas por Jeffrey Epstein», cuyas voces «han permanecido desatendidas desde hace demasiado tiempo».
Starmer bajo asedio: 55% pide su renuncia
La oposición considera insuficiente la dimisión de McSweeney.
«Keir Starmer tiene que asumir la responsabilidad de sus propias decisiones terribles», afirmó Kemi Badenoch, líder del Partido Conservador. «La dimisión llega tarde», añadió, exigiendo que «hay que depurar responsabilidades al más alto nivel».
Nigel Farage, líder del partido populista Reform UK, que lidera en las encuestas, dijo que cree que «el tiempo de Starmer pronto se acabará». El independentista Partido Nacional Escocés (SNP) y el Partido Verde, junto con políticos de todas las formaciones, han pedido la dimisión de Starmer.
Según un sondeo de la firma demoscópica Opinium difundido este domingo, el 55% de los británicos considera que el primer ministro debería dimitir. Un diputado laborista, que habló bajo condición de anonimato, afirmó que la dimisión de McSweeney llegaba «demasiado tarde».
«Le da tiempo al primer ministro, pero sigue siendo el fin de los días», dijo el parlamentario.
Starmer, quien pasó la última semana defendiendo a McSweeney en una estrategia que ahora genera más cuestionamientos sobre su propio criterio, agradeció a su jefe de gabinete en un comunicado: «Ha sido un honor trabajar con Morgan. En gran medida, gracias a su dedicación, lealtad y liderazgo, ganamos una mayoría aplastante en las elecciones y nos dio la oportunidad de cambiar el país».
No estaba claro quién sustituiría a McSweeney. Vidhya Alakeson, quien trabajó estrechamente con Starmer en la oposición, es la subjefa de gabinete del primer ministro y podría asumir el cargo.
«El Príncipe de las Tinieblas» cae definitivamente
Mandelson, de 72 años y apodado el «Príncipe de las Tinieblas» por su enfoque maquiavélico del poder, renunció al Partido Laborista el domingo pasado y el miércoles se retiró de la Cámara de los Lores, poniendo fin a décadas de carrera política. El exembajador, quien fue figura clave en la modernización del Partido Laborista que llevó a Tony Blair al poder en 1997 y se desempeñó como comisario europeo de Comercio, expresó «profundo arrepentimiento» por su asociación con Epstein.
«Me han vinculado este fin de semana al comprensible furor en torno a Jeffrey Epstein y me siento arrepentido y apenado por esto», declaró Mandelson en una carta. «No quiero causar al partido más vergüenza». El político afirmó que fue «engañado» por un «mentiroso criminal carismático».
El gobierno británico acordó publicar documentos que arrojan luz sobre el proceso de designación de Mandelson, excepto aquellos que comprometan la seguridad nacional, las relaciones internacionales o la investigación policial en curso.
La caída de McSweeney y el asedio a Starmer subrayan cómo el escándalo Epstein continúa cobrando víctimas políticas en el Reino Unido, incluso años después de la muerte del delincuente sexual en 2019. El caso ha alcanzado también a otros países europeos, con investigaciones abiertas contra funcionarios en Noruega, Francia y Eslovaquia por sus vínculos con Epstein.











