Argentina y Estados Unidos ultiman los detalles de un ejercicio militar conjunto de alto despliegue que se perfila como el más importante en la historia reciente de la cooperación bilateral en materia de defensa, según confirmaron fuentes oficiales del Ministerio de Defensa argentino.
El operativo, llamado “Daga Atlántica” está previsto para los próximos meses, involucrará a las tres fuerzas armadas de ambos países y representará un salto cualitativo en la coordinación estratégica entre Buenos Aires y Washington, en un contexto regional marcado por crecientes tensiones geopolíticas y nuevas amenazas a la seguridad.
Características del ejercicio
El ejercicio militar integrará componentes terrestres, navales y aéreos, con participación de unidades especializadas de ambas naciones. Aunque los detalles operativos específicos permanecen reservados por razones de seguridad, fuentes del Pentágono y del Estado Mayor Conjunto argentino confirmaron que se tratará del despliegue de mayor escala y complejidad táctica realizado entre ambos países.
Objetivos estratégicos: El operativo buscará mejorar la interoperabilidad entre las fuerzas armadas de ambos países, practicar escenarios de respuesta ante amenazas emergentes, y fortalecer las capacidades de defensa hemisférica.
Áreas de entrenamiento: Se prevé que las maniobras incluyan ejercicios de combate combinado, operaciones anfibias, defensa cibernética, inteligencia conjunta y respuesta ante desastres naturales.
Participación de efectivos: Se estima la participación de varios miles de militares de ambas naciones, junto con equipamiento de última generación incluyendo sistemas aéreos, navales y terrestres.
Contexto político y estratégico
La planificación de este ejercicio se inscribe en el marco del acercamiento entre la administración de Javier Milei y el gobierno estadounidense. Desde su asunción en diciembre de 2023, Milei ha priorizado la relación con Washington como eje central de su política exterior, distanciándose de posiciones tradicionales de no alineamiento que caracterizaron gobiernos anteriores.
El ministro de Defensa argentino ha subrayado la importancia de modernizar las capacidades operativas de las Fuerzas Armadas y fortalecer alianzas estratégicas con socios clave, particularmente Estados Unidos.

Reacciones y análisis
Ante este hito militar, el sector oficialista celebra el ejercicio como evidencia del retorno de Argentina al «mundo occidental» y como oportunidad para la profesionalización y actualización técnica de las fuerzas armadas nacionales.
Desde la oposición, sectores del peronismo y la izquierda han expresado reservas sobre lo que consideran una «subordinación» a la política exterior estadounidense y alertan sobre posibles implicaciones en la histórica política de defensa argentina.
Mientras tanto, desde el sector de los analistas de defensa, expertos señalan que ejercicios de esta magnitud requieren años de planificación y coordinación, sugiriendo que las tratativas habrían comenzado poco después de la asunción de Milei.
Precedentes históricos
Si bien Argentina y Estados Unidos han realizado ejercicios militares conjuntos en el pasado, particularmente en el marco de operaciones multilaterales como «Unitas» (ejercicios navales) y «Southern Cross» (cooperación aérea), el ejercicio anunciado representaría un nivel de integración operativa sin precedentes en décadas.
Durante los años ’90, bajo la presidencia de Carlos Menem, Argentina alcanzó el estatus de «aliado extra-OTAN», facilitando cooperación militar bilateral. Sin embargo, gobiernos posteriores moderaron esta cercanía, adoptando posiciones más equidistantes en política exterior.
El ejercicio previsto marca un punto de inflexión en la arquitectura de seguridad regional, con potenciales implicaciones para las relaciones de Argentina con otros actores globales, particularmente China y Rusia, con quienes había cultivado vínculos estratégicos en administraciones anteriores.
Fanático de Asia, periodista part-time.











