Durante más de medio siglo, el sistema internacional se sostuvo sobre una arquitectura nuclear relativamente estable. El equilibrio entre disuasión y contención, estructurado en torno al Tratado de No Proliferación Nuclear (TNP) y reforzado por acuerdos complementarios, había logrado mantener a raya la multiplicación de potencias atómicas. Sin embargo, recientes decisiones de Estados Unidos —la autorización a Corea del Sur para desarrollar submarinos de propulsión nuclear y el anuncio de reanudar las pruebas nucleares— marcan una inflexión histórica. Detrás de estos movimientos emerge un cambio de paradigma: el orden nuclear ya no se define solo por la posesión de armas, sino por el acceso a tecnologías duales, la ambigüedad estratégica y la capacidad de reinterpretar las normas que durante décadas garantizaron la estabilidad global.
Es Doctor en Relaciones Internacionales (Universidad del Salvador, Argentina), Master of Strategic Studies and Defense (China's National Defense University) y Master en Planeamiento Estratégico y Dirección por Objetivos del Instituto Internacional de Estudios Globales para el Desarrollo Humano (España). Asimismo, tiene un tercer Master of Strategic Studies (US National Defense University, Estados Unidos) y es Lic. en Estrategia y Organización del Instituto de Estudios Superiores del Ejército argentino. Asimismo, es miembro del Consejo Asesor Académico de la Facultad del Ejército, es profesor en el doctorado en Defensa de dicha entidad, profesor invitado en la Universidad de Cuyo y de la Universidad Católica de Córdoba, e integra el Consejo Asesor de la Fundación CIEPEI (Centro de Investigación en Estudios Políticos Económicos e Internacionales).
Magister en Ciencia Política por la Facultad de Derecho y Profesor en Historia por la Facultad de Humanidades de la Universidad Nacional de Mar del Plata.









