Trump amenaza con “represalias” contra China por el bloqueo a las compras de soja estadounidense

Trump China

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, volvió a cargar este martes contra China, acusándola de “no comprar deliberadamente” soja estadounidense y calificando la medida como un “acto hostil en términos económicos”. En declaraciones publicadas en sus redes sociales, el mandatario advirtió que evalúa “represalias” comerciales contra el país asiático, en un nuevo episodio que reaviva las tensiones entre las dos principales potencias del mundo.

“Estamos considerando terminar los negocios con China relacionados con el aceite de cocina y otros elementos del comercio como represalia”, escribió Trump. “Podemos producir nuestro propio aceite de cocina; no necesitamos comprarlo a China”, añadió, en un tono desafiante que volvió a sacudir los mercados internacionales.

Las declaraciones del presidente se producen en momentos en que Washington y Pekín intentan mantener abierta la posibilidad de una reunión entre Trump y su homólogo Xi Jinping a finales de mes, durante la cumbre económica Asia-Pacífico en Corea del Sur. Sin embargo, el repunte del enfrentamiento comercial pone en duda la concreción de ese encuentro.

El sector agrícola estadounidense, y especialmente los productores de soja, ha sido uno de los más golpeados por la prolongada guerra comercial entre ambos países. Antes del conflicto arancelario, China era el principal comprador de soja estadounidense, adquiriendo más de la mitad de la producción nacional. Sin embargo, desde la primavera pasada, Pekín ha redirigido sus compras hacia proveedores sudamericanos como Brasil y Argentina, en medio de la incertidumbre generada por las políticas de la Casa Blanca.

El presidente había moderado recientemente su discurso contra China, luego de que los mercados bursátiles estadounidenses sufrieran fuertes caídas tras su amenaza de nuevos aranceles. Pero su tono volvió a endurecerse después de que Pekín anunciara restricciones a la exportación de tierras raras y tecnologías asociadas, materiales esenciales para la producción de dispositivos electrónicos y productos de alta gama.

En respuesta, Trump amenazó con imponer un arancel adicional del ciento por ciento sobre las importaciones chinas y sugirió incluso cancelar su reunión con Xi. El anuncio generó preocupación entre los agricultores y empresarios estadounidenses. Caleb Ragland, presidente de la Asociación Estadounidense de Productores de Soja, lamentó las declaraciones del mandatario y advirtió que “las guerras comerciales son perjudiciales para todos”.

Mientras tanto, el representante comercial de Estados Unidos, Jamieson Greer, trató de moderar el impacto de las palabras del presidente. En una entrevista con CNBC, señaló que la decisión sobre los nuevos aranceles, programados para entrar en vigor el 1 de noviembre, dependerá de las próximas acciones de China.

Greer agregó que la administración Trump “busca mantener una relación estable con Pekín” y confía en que “ambas partes puedan encontrar un camino común”. Consultado sobre el posible encuentro entre Trump y Xi, respondió que “tiene sentido que hablen cuando sea el momento adecuado”.

Aunque la Casa Blanca insiste en que la relación bilateral puede “estar bien”, el recrudecimiento de las amenazas y la falta de avances concretos en las negociaciones comerciales hacen prever semanas de alta tensión antes de la esperada cumbre en Asia.

+ posts