La selección nacional de Corea del Sur ha asegurado su presencia en la próxima Copa Mundial de la FIFA, luego de imponerse con autoridad frente al conjunto iraquí en un encuentro decisivo por la fase de clasificación asiática. El partido, disputado en el Estadio Internacional de Basora, en el sur de Irak, marcó un nuevo capítulo en la trayectoria constante del fútbol surcoreano en torneos internacionales, reafirmando su dominio en la región.
La victoria frente a Irak, que jugó gran parte del encuentro con un jugador menos, le permitió al conjunto surcoreano consolidarse en la cima del Grupo B. A lo largo del torneo, el equipo ha logrado mantener una campaña invicta, con un rendimiento que le garantiza matemáticamente uno de los dos puestos que otorgan el pase directo a la cita mundialista, sin depender del resultado del último enfrentamiento ante Kuwait, que se disputará en Seúl.
Este logro representa la undécima clasificación consecutiva de Corea del Sur a una Copa Mundial, una marca que la coloca entre las selecciones más consistentes a nivel global. Su constancia en el máximo torneo del fútbol internacional solo ha sido superada por un reducido grupo de potencias históricas que encabezan las listas de participaciones consecutivas.
En esta ocasión, el capitán habitual del equipo, Son Heung-min, no formó parte del plantel. Su ausencia se debió a la recuperación de una lesión en el pie que lo mantuvo alejado de las canchas durante varios meses, a pesar de haber regresado recientemente para liderar al Tottenham Hotspur en la conquista del título europeo. En su lugar, el experimentado Lee Jae-sung asumió la capitanía, aportando solidez en el mediocampo y liderazgo dentro del campo.
Durante el partido contra Irak, el desarrollo del juego fue inicialmente trabado por la presión alta del conjunto local, que intentó bloquear la salida surcoreana. Sin embargo, la expulsión directa de Alí Al-Hamadi por una entrada temeraria sobre Cho Yu-min cambió el ritmo del partido. Con un hombre más y mayor libertad de movimientos, Corea del Sur fue inclinando el campo a su favor.
El primer gol llegó tras una buena combinación en la mitad del segundo tiempo. Kim Jin-gyu, quien había ingresado desde el banco, definió con precisión luego de recibir un pase de Lee Kang-in, celebrando así su regreso a la red internacional tras una prolongada sequía. Poco después, una nueva acción colectiva selló el resultado. Jeon Jin-woo, en su debut absoluto, asistió con un pase cruzado a Oh Hyeon-gyu, quien selló el segundo tanto con una definición certera.
Con una posesión claramente favorable y un control absoluto del juego, Corea del Sur no solo consiguió su clasificación, sino que también envió una señal de fortaleza de cara al torneo que se jugará en Norteamérica. Su presencia en la próxima edición del Mundial reafirma su condición de protagonista en el panorama del fútbol asiático.













