Yao Ming (nombre que en chino se escribe 姚明; pinyin, Yáo Míng) nació en Shanghái el 12 de septiembre de 1980 y es un exbaloncestista chino que definitivamente revolucionó la NBA al convertirse en uno de los jugadores internacionales más destacados de la liga. Con 2,29 metros de estatura, Yao jugaba como pívot y con su carrera profesional llegó a marcar una era en los Houston Rockets, el equipo donde desarrolló toda su carrera en la NBA, entre 2002 y 2011.
Sus comienzos en Shanghái
Nacido en Shanghái, Yao creció en un entorno en el que el baloncesto estaba muy presente desde su cuna. Sus padres, Fengdi Fang y Yao Zhiyuan, eran exjugadores de baloncesto y ambos influyeron decisivamente en la carrera del famoso deportista. A pesar de que inicialmente mostró interés por la investigación científica, terminó por inclinarse hacia el deporte alentado por sus padres.
A los 12 años fue enviado a una academia deportiva de Shanghái. Allí entrenaba durante largas jornadas y es el lugar en donde perfeccionó su juego. En su adolescencia, destacó en el equipo junior de los Shanghai Sharks, donde promedió 10 puntos y 8 rebotes en su primera temporada con el equipo senior.
Este rendimiento atrajo la atención de patrocinadores muy importantes como Nike y lo llevó a participar en campamentos internacionales. De esta forma fue como el joven jugador chino fue formando su reputación como una de las grandes promesas del baloncesto.

Antes de llegar a la NBA, Yao brilló en la Chinese Basketball Association (CBA) y en sus últimas temporadas con los Shanghai Sharks, tuvo un rendimiento impecable.
En los playoffs de su última temporada, promedió 38.9 puntos y 20.2 rebotes por partido y su equipo fue capaz de alcanzar su primer campeonato en la liga. El desempeño de Yao en aquel momento atrajo la atención de los scouts de la NBA, que comenzaron a considerarlo para el Draft de 2002.
En camino a la NBA
En su primera temporada (2002-2003) jugando con la NBA, Yao promedió 13.5 puntos, 8.2 rebotes y 1.8 tapones por partido y esto le valió su primera selección al All-Star Game. A lo largo de sus ocho temporadas, fue elegido como titular del All-Star en siete ocasiones debido principalmente a su habilidad en el campo y a la enorme popularidad que alcanzó tanto en China como en Estados Unidos.
Uno de sus partidos más icónicos tuvo lugar en enero de 2003, cuando enfrentó a Shaquille O’Neal, el entonces pívot dominante de la liga. En ese partido, Yao logró tres tapones consecutivos sobre O’Neal en los primeros minutos y contribuyó a una victoria de los Rockets en tiempo extra. Este enfrentamiento se puede considerar de los más importantes para el jugador chino y su carrera profesional ya que simbolizó su ascenso como uno de los mejores pívots de su época.

El legado de Yao Ming tras retirarse
A pesar de su éxito en la NBA, durante su vida, Yao enfrentó numerosos problemas físicos recurrentes que limitaron su tiempo en la cancha. Su carrera terminó prematuramente en 2011 debido a una serie de lesiones en los pies y tobillos.
Fuera de la cancha, el famoso jugador también tuvo diferentes actuaciones destacadas. Es considerado un embajador del baloncesto en China ya que ayudó a popularizar el deporte en su país y a fortalecer los lazos entre la NBA y el mercado asiático. Tanto es así que en 2016 fue incluido en el Salón de la Fama del Baloncesto como un reconocimiento a su influencia y a sus logros como jugador.
Tras retirarse, Yao se ha dedicado a diversas actividades en el mundo del deporte entre las cuales se incluye la administración de los Shanghai Sharks, su antiguo equipo, y el activismo en pro de la conservación de la fauna. Además, ha trabajado como presidente de la Asociación China de Baloncesto con el objetivo de poder contribuir al desarrollo del deporte en su país.









