El reconocido novelista surcoreano Han Seung-won ha expresado haber vivido un momento lleno de emoción al ver a su hija, la escritora Han Kang, recibir el prestigioso Premio Nobel de Literatura. El reconocimiento de la obra de la escritora representa un hecho histórico para Corea del Sur, ya que esta es la primera vez que una persona proveniente de este país asiático recibe este codiciado reconocimiento.
Desde su hogar en Jangheung, una pequeña ciudad ubicada a unos 321 kilómetros al sur de Seúl, Han Seung-won comentó, durante una entrevista en un programa de radio local, el increíble asombro que experimentó al recibir la noticia. A sus 85 años, el veterano escritor confesó haberse sentido «completamente estupefacto» y admitió que, aunque tal vez había una ligera posibilidad en su mente de que su hija pudiera recibir este honor, nunca lo había considerado realmente probable.
«Me sentí como si el mundo se hubiese vuelto del revés», comentó Han Seung-won. La llamada del comité del Premio Nobel a Han Kang llegó aproximadamente diez minutos antes de que se hiciera el anuncio oficial, según relató el padre de la escritora.
Han Seung-won habló con cariño sobre el estilo literario de su hija. Describió su forma de escribir como «una manera muy profunda, hermosa y triste de retratar la tragedia.
Un dato de color es que la victoria de Hang Kang fue anunciada durante el «Mes de la Cultura» surcoreana. Durante todo octubre, la nación estará celebrando su patrimonio cultural a través de numerosas y variadas actividades abiertas al público. Ahora, el trabajo de la escritora nobel se convierte en otro de los motivo de celebración.
Antes de este sorprendente premio, Han Kang ya era una escritora de gran estatus en el mundo de la literatura. Su novela The Vegetarian (La vegetariana) fue la que la llevó a conseguir la mayor fama a nivel internacional. Con ella, la escritora fue ampliamente elogiada por su manera de abordar temas complejos y oscuros de la experiencia humana.
Al reflexionar sobre su obra, su padre mencionó que desde The Vegetarian, la trayectoria de su hija ha estado marcada por publicaciones de igual relevancia, como Human Acts (Actos humanos) y We Do Not Part (No me despido o I Do Not Bid Farewell).
En particular, Han Seung-won destacó que el trabajo de su hija suele abordar de una u otra forma eventos históricos clave en Corea del Sur, como el levantamiento prodemocrático de Gwangju de 1980 o la masacre civil en la isla de Jeju en 1948.
El autor comentó que las obras de Han Kang parecen reflejar un profundo apego por los seres humanos, por su fragilidad. Esto se debe a que, en muchos de sus trabajos más conocidos, la autora retrata personas que sufren traumas infligidos por la violencia del Estado y las tragedias del mundo. Para su padre, este enfoque tan particular es probablemente lo que captó la atención de los jueces del Nobel.
Además, mencionó que las novelas de Han Kang son impecables desde su punto de vista, no solo porque sea su hija, sino porque cada una de ellas es «una obra maestra».
Han Seung-won ha sido una figura muy importante de la literatura surcoreana desde la publicación de su primera obra en 1968.
Nacido en 1939 en Jangheung, Han ha escrito numerosas novelas y muchas de ellas se han convertido en íconos de la literatura del país. Entre sus trabajos más conocidos se puede mencionar Aje aje bara-aje, Chusa, y The Life of Dasan (La vida de Dasan).
A pesar de su dilatada carrera, sigue siendo un autor activo. A principios de este año publicó una novela autobiográfica titulada The Path of Humans (El camino de los humanos). En ella, el escritor realiza un viaje introspectivo y de reflexión sobre su propia vida, analizando las complejidades de la experiencia humana.












