El Chery Tiggo V, presentado por la automotriz china en el Salón del Automóvil de Beijing en abril, representa un nuevo enfoque de vehículo adaptable que llegará a América Latina en 2026. Con capacidad para convertirse en SUV, monovolumen o pickup, el Chery Tiggo V busca responder a las necesidades cambiantes de transporte familiar y laboral en la región, donde la demanda por autos multipropósito y de bajo consumo energético sigue creciendo.
¿Qué es el Chery Tiggo V y por qué genera expectativa?
Chery Tiggo V es un modelo conceptual que combina tres tipos de vehículos en uno solo: SUV tradicional, SUV de tres filas (tipo monovolumen) y pickup modular. Esta propuesta fue presentada oficialmente por la marca china Chery en el Salón del Automóvil de Beijing en abril, y apunta al lanzamiento comercial en Argentina, Chile y Brasil durante el segundo trimestre de 2026. Con una longitud de 4,9 metros y una distancia entre ejes de 2,9 metros, el Chery Tiggo V busca ofrecer un equilibrio entre confort urbano y utilidad profesional, algo poco común en el segmento de SUV medianos.
La clave de su propuesta radica en su estructura modular. El usuario puede retirar fácilmente la parte trasera del techo mediante un sistema de paneles desmontables, transformando la carrocería en una pickup con zona de carga abierta. Esta característica convierte al Chery Tiggo V en una herramienta adaptable tanto para familias como para pequeños emprendedores, un público en alza dentro de los mercados emergentes latinoamericanos.
¿Cómo se posiciona el Chery Tiggo V frente a sus competidores?

El segmento SUV se ha consolidado como el más competitivo del mercado automotor. En Argentina, por ejemplo, los SUV representan más del 30 % de las ventas totales de vehículos nuevos según datos de ACARA. Sin embargo, pocos modelos ofrecen la posibilidad de convertirse en pickup. El Chery Tiggo V pretende ocupar esa brecha con un enfoque multipropósito, similar al que ensayaron Ford y Hyundai con prototipos de doble función, pero con una apuesta más accesible para economías regionales.
En comparación con modelos tradicionales, el Chery Tiggo V destaca por su sistema híbrido enchufable (Super Hybrid PHEV), que combina un motor eléctrico con uno a combustión de alrededor de 250 caballos de potencia. Su autonomía eléctrica se estima en 85 kilómetros, mientras que el consumo combinado ronda los 6 litros cada 100 kilómetros. Con estas cifras, Chery intenta competir no solo en diseño sino también en eficiencia, algo crucial en un contexto de combustibles encarecidos y políticas de movilidad sostenible en América Latina.
El vehículo también incorpora sistemas de asistencia al conductor de nivel 2, estacionamiento automático remoto y supervisión de fatiga. Estas prestaciones avanzadas posicionan al Chery Tiggo V por encima de muchos modelos locales, como el Toyota Corolla Cross o el Chevrolet Tracker, que en 2026 continúan liderando el segmento sin ofrecer modularidad estructural ni conducción semiautónoma.
Las estrategias de expansión de Chery en Latina América
Chery lleva más de una década consolidando su presencia en Latinoamérica. Su llegada al mercado argentino en 2008 marcó el inicio de una estrategia de expansión basada en ensamblaje local y redes de distribución conjuntas con grupos comerciales regionales. Tras el crecimiento sostenido de ventas impulsado por la línea Tiggo entre 2020 y 2024, el lanzamiento del Chery Tiggo V se interpreta como un siguiente paso para fortalecer su identidad como fabricante innovador y adaptable a diferentes condiciones de infraestructura y terreno.
El interés de Chery por América Latina no es casual. De acuerdo con un informe de la OICA (Organización Internacional de Constructores de Automóviles), la región recibió en 2025 más de un 18 % de las exportaciones automotrices chinas, con Argentina, Chile y Brasil como los principales destinos. El Chery Tiggo V pretende ingresar a ese circuito con el atractivo adicional del concepto “tres en uno”, que responde a las realidades socioeconómicas locales: un solo vehículo capaz de cumplir funciones múltiples.
El diseño y la ingeniería detrás del Chery Tiggo V
Desde el punto de vista técnico, el Chery Tiggo V combina estructura monocasco reforzada con módulos desmontables fabricados en aleación de aluminio y polímeros compuestos. Esto permite que su transformación de SUV a pickup no comprometa la rigidez estructural. Además, cuenta con una distancia libre al suelo de 220 mm y capacidad de vadeo de hasta 700 mm, características que lo acercan al rendimiento todoterreno.
El interior muestra un enfoque tecnológico con el sistema operativo Lion 5.0, propio de Chery, que integra inteligencia artificial para comandos de voz, monitoreo por cámara interior y filtros de aire N95. También ofrece climatización independiente por zonas y un sistema de estacionamiento autónomo controlable desde el teléfono. Estos elementos, ya presentes en modelos de alta gama, llegan al segmento medio con el Chery Tiggo V.
Si bien la marca no ha divulgado precios estimativos, analistas del sector proyectan que el modelo básico podría ubicarse en torno a los 38.000 dólares en su lanzamiento en Argentina, lo que lo situaría en competencia directa con versiones híbridas de Toyota y Haval.
¿Cómo influirá el Chery Tiggo V en el mercado automotor regional?
El impacto esperado del Chery Tiggo V en América Latina está ligado a su potencial para redefinir la idea de vehículo familiar y utilitario. En mercados donde los monovolúmenes perdieron presencia y las pickups se encarecieron, un modelo convertible entre ambas tipologías puede captar tanto a usuarios urbanos como rurales. Esta multifuncionalidad, potenciada por la motorización híbrida, responde al aumento de regulaciones medioambientales y a la búsqueda de menor dependencia del combustible fósil.
En países como Chile y Colombia ya se observan ajustes fiscales que promueven la adquisición de autos electrificados con incentivos tributarios. El Chery Tiggo V llegaría en un momento oportuno para aprovechar ese marco regulatorio, ampliando la competencia frente a marcas como BYD o JAC, que también lideran la oferta de híbridos enchufables importados desde China.
La flota automotriz de la región experimenta un proceso de modernización que se aceleró durante la década de 2020. Según el BID, entre 2020 y 2025 la venta de vehículos eléctricos e híbridos en América Latina creció un 240 %. En ese contexto, el Chery Tiggo V encarna una nueva categoría de producto —ni totalmente SUV ni totalmente utilitario— que se adapta a ciudades en expansión y economías en transición energética.
El futuro de los SUV modulares y la apuesta de Chery
El concepto detrás del Chery Tiggo V podría iniciar una tendencia en la industria. La idea de modularidad no solo responde a una cuestión funcional, sino también a un debate sobre sostenibilidad. La posibilidad de adaptar un mismo vehículo a distintos usos reduce la necesidad de adquirir varios automóviles, lo que implica menor huella de fabricación y mayor eficiencia del ciclo de vida.
Aunque actualmente el Chery Tiggo V sigue siendo un modelo de preproducción, la empresa ha anunciado que planea introducir accesorios modulares diseñados para adaptar el vehículo a distintas actividades, desde transporte urbano hasta uso agrícola. En el mediano plazo, se espera que esta plataforma sirva de base para otros modelos de la línea Tiggo, introduciendo variaciones eléctricas y configuraciones ampliadas.
De concretarse su salida comercial en 2026, el Chery Tiggo V podría constituir el primer modelo transformable de producción masiva destinado a la región. Para Chery, su éxito representaría una oportunidad de consolidar su imagen en mercados donde la versatilidad, el precio y la fiabilidad se vuelven factores determinantes.
Panorama regional de adopción tecnológica
El sector automotor latinoamericano atraviesa un momento de reconfiguración tecnológica. Además del Chery Tiggo V, otros fabricantes avanzan hacia vehículos híbridos enchufables y eléctricos. Sin embargo, la falta de infraestructura de carga masiva continúa siendo un obstáculo, especialmente en países como Argentina y Perú. En ese contexto, soluciones híbridas como la del Chery Tiggo V tienen mayores probabilidades de aceptación a corto plazo, al no depender exclusivamente de puntos de carga públicos.
Analistas de la consultora JATO Dynamics sostienen que para 2030 el 40 % de los vehículos nuevos vendidos en América Latina incorporarán algún tipo de motorización alternativa. La transición hacia esa meta dependerá de la capacidad de las marcas para ofrecer productos accesibles y adaptados a la geografía local. El Chery Tiggo V aparece así como un experimento industrial de adaptación: un vehículo que sintetiza polivalencia, innovación mecánica y una respuesta concreta a un mercado en transformación.
En este escenario, la competencia global se intensifica y los fabricantes chinos como Chery buscan posicionarse entre consumidores cada vez más exigentes. Su apuesta por un SUV modulable e híbrido puede definir un nuevo estándar en diseño regional y demostrar que la flexibilidad puede convertirse en un valor central del transporte del futuro.





