La llegada del buque BYD Changzhou al puerto de Zárate no solo significó el desembarco masivo de vehículos electrificados en la Argentina, sino que también trajo consigo una novedad que la automotriz china mantenía bajo reserva. Entre las unidades descargadas apareció por primera vez en el país el Atto Dos DM-i, un SUV híbrido enchufable que ya inició su etapa de preventa y que será lanzado oficialmente en febrero, con la expectativa de convertirse en una de las principales apuestas de la marca para el mercado local.
El nuevo modelo arribó tras un viaje de más de tres semanas desde Singapur, integrado en un envío que incluyó miles de vehículos eléctricos e híbridos. La presentación se realizó en la Terminal Zárate y estuvo encabezada por directivos de la compañía en la Argentina, junto a representantes diplomáticos, en una señal clara del peso estratégico que BYD le asigna a esta etapa de expansión.
El Atto Dos DM-i se posiciona como una alternativa pensada para usuarios que buscan dar el salto hacia la electrificación sin depender exclusivamente de la infraestructura de carga. El sistema híbrido enchufable combina un motor eléctrico de alta potencia con un propulsor naftero que actúa como respaldo, una configuración orientada a maximizar la eficiencia y reducir el consumo en el uso cotidiano. La propuesta técnica apunta a una conducción mayormente eléctrica en trayectos urbanos, con la tranquilidad de contar con una autonomía total que permite viajes largos sin interrupciones.
Uno de los aspectos que más interés genera es su alcance, ya que el modelo promete recorrer largas distancias combinando ambos motores, además de ofrecer un modo completamente eléctrico adecuado para la rutina diaria. Esta dualidad aparece como uno de los argumentos centrales de la marca para captar a un público que aún observa con cautela la transición hacia los autos ciento por ciento eléctricos.
Por el momento, BYD no confirmó el precio con el que el Atto Dos DM-i llegará a los concesionarios argentinos. Sin embargo, la preventa ya está en marcha y forma parte de una estrategia más amplia para consolidar la presencia de la marca, que actualmente opera con una red de concesionarios en distintas provincias. Desde la filial local aseguran que los plazos de entrega se están cumpliendo según lo previsto y evitaron pronunciarse sobre el impacto que tendrá el cupo anual de importación sin aranceles para modelos electrificados de origen chino.
El arribo del Atto Dos DM-i también refleja el modelo de integración vertical que distingue a BYD frente a otros fabricantes. La empresa no solo produce vehículos y baterías, sino que además controla parte de su logística internacional mediante una flota propia de barcos, como el Changzhou, capaz de transportar miles de unidades en cada viaje. Este control de la cadena completa le permite reducir costos, asegurar volúmenes y planificar con mayor previsibilidad su desembarco en nuevos mercados.
En paralelo, la automotriz adelantó que trabaja en la llegada de nuevos productos, entre ellos una pick up que ampliará su oferta en el país, aunque sin precisar plazos ni cantidades. Mientras tanto, el foco está puesto en el Atto Dos DM-i, un modelo que resume la estrategia de BYD en la Argentina: crecimiento gradual, fuerte apuesta tecnológica y una transición hacia la movilidad electrificada pensada para un público cada vez más amplio.







