Honda recorta su plan de inversión en vehículos eléctricos ante el freno global del mercado

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Honda Motor Co. anunció este martes que reducirá su inversión proyectada en tecnología de vehículos eléctricos (EV) hasta el año fiscal 2030, pasando de 10 billones de yenes a aproximadamente 7 billones (unos 48.000 millones de dólares). La decisión se atribuye al crecimiento más lento de lo esperado en el mercado global de EV y a un cambio en el ritmo de implementación de regulaciones ambientales, especialmente en América del Norte y Europa.

Durante una conferencia de prensa en Tokio, el presidente de la compañía, Toshihiro Mibe, explicó que la ralentización en la adopción de vehículos eléctricos, junto con medidas recientes para flexibilizar normas medioambientales —como los ajustes regulatorios en California—, motivaron la revisión del plan de inversión. “En cuanto al proyecto previsto en Canadá, no significa que se retomará en dos años con certeza. Tomaremos una decisión en función de cómo evolucione la situación”, señaló.

El ajuste impacta directamente en el ambicioso proyecto que Honda había anunciado para establecer nuevas instalaciones de producción de EV y baterías en Canadá. Originalmente previstas para entrar en operación en 2028, estas plantas verán ahora pospuesta su construcción al menos hasta 2030.

Además, la automotriz revisó a la baja sus proyecciones de ventas de vehículos eléctricos. Anteriormente estimaba que los EV representarían el 30% de sus ventas totales en 2030; ahora espera que ese porcentaje sea del 20%. A pesar de este retroceso en el corto plazo, Honda mantiene firme su meta de alcanzar el 100% de ventas de vehículos eléctricos y de celdas de combustible para el año 2040.

En mayo de 2024, la empresa había duplicado su inversión inicial en electrificación, llevándola a 10 billones de yenes, en respuesta a la creciente presión competitiva de gigantes como Tesla y la china BYD. Sin embargo, la evolución reciente del mercado y la falta de una adopción masiva más acelerada han obligado a la compañía a reevaluar su estrategia.

Pese al recorte, Mibe reiteró que Honda sigue considerando a los vehículos eléctricos como la solución óptima a largo plazo para alcanzar la neutralidad de carbono. “La dirección no ha cambiado. Pero estamos ajustando el ritmo, no el destino”, afirmó.

La medida refleja una tendencia más amplia en la industria automotriz, donde varios fabricantes revisan sus plazos y objetivos ante un entorno de demanda incierta y políticas públicas en revisión.

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