¿Qué dijo oficialmente la India sobre el ataque a Pakistán?

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En una operación militar sin precedentes, India llevó a cabo ataques aéreos contra nueve sitios de «infraestructura terrorista» en Pakistán y Cachemira ocupada por Pakistán (PoK), dos semanas después de un devastador ataque terrorista en Pahalgam, Cachemira, que dejó 26 civiles muertos.

Bautizada como ‘Operación Sindoor’, esta acción fue descrita por el Ministerio de Defensa de India como una respuesta «enfocada, medida y no escalatoria» al ataque más mortífero contra civiles indios desde los atentados de Mumbai en 2008. Sin embargo, Pakistán ha condenado los ataques, alegando que se dirigieron a áreas civiles y causaron víctimas, incluyendo niños, lo que ha avivado las tensiones entre las dos potencias nucleares.

Detalles de la ‘Operación Sindoor’

El Ministerio de Defensa de India anunció la operación a la 1:44 a.m. a través de un comunicado oficial, afirmando que las Fuerzas Armadas indias habían atacado «infraestructura terrorista en Pakistán y Jammu y Cachemira ocupados por Pakistán desde donde se han planificado y dirigido ataques terroristas contra India». Según el comunicado, los nueve sitios seleccionados fueron objetivos específicos vinculados a grupos terroristas responsables del ataque en Pahalgam.

«Nu Actions han sido enfocadas, medidas y no escalatorias en naturaleza. No se han atacado instalaciones militares paquistaníes. India ha demostrado una considerable restricción en la selección de objetivos y el método de ejecución», destacó el comunicado. En un tuit paralelo, el portavoz del ministerio reiteró: «India ha lanzado #OperaciónSindoor, una respuesta precisa y contenida al bárbaro #PahalgamTerrorAttack que cobró 26 vidas. Los ataques se llevaron a cabo en nueve sitios de infraestructura terrorista, apuntando a las raíces del terrorismo transfronterizo, sin afectar instalaciones militares paquistaníes».

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Aunque no se especificaron los sitios exactos ni el método de ataque, se presume que se utilizaron misiles y sistemas de armas de precisión, incluyendo municiones merodeadoras, lanzados desde territorio indio. La Agencia de Noticias India (ANI) informó, citando fuentes, que «los sistemas de armas de ataque de precisión de las tres fuerzas –el Ejército, la Marina y la Fuerza Aérea– fueron utilizados, con coordenadas proporcionadas por las agencias de inteligencia». A las 1:51 a.m., el perfil oficial del Ejército Indio en X publicó: «¡Justicia ha sido servida! Jai Hind!», sin añadir más detalles.

El gobierno indio vinculó el ataque de Pahalgam a grupos terroristas con sede en Pakistán, como Lashkar-e-Tayyaba, con sede en Muridke, y Jaish-e-Mohammad, cuya base se encuentra en Bahawalpur. «Estamos cumpliendo con el compromiso de hacer responsables a los responsables de este ataque», afirmó el Ministerio de Defensa.

Respuesta de Pakistán: Condena y acusaciones

Pakistán reaccionó rápidamente, con su portavoz militar, el Teniente General Ahmed Sharif Chaudhry, director general de Relaciones Públicas Inter-Services (ISPR), ofreciendo una conferencia de prensa a las 04:38 a.m. IST. Chaudhry afirmó que India atacó seis sitios con «24 impactos», resultando en la muerte de ocho paquistaníes, incluyendo un niño, y 35 heridos. Según el ISPR, los sitios atacados incluyeron:

Ahmedpur East, Bahawalpur: La mezquita Subhanallah fue blanco de cuatro ataques, matando a cinco personas, incluida una niña de tres años, y dejando 31 heridos.

Muzaffarabad: La mezquita Bilal recibió siete impactos, hiriendo a una niña y destruyendo la estructura.

Kotli: La mezquita Abbat sufrió cinco impactos, matando a dos adolescentes y dejando heridas a una mujer y su hija.

Muridke: La mezquita Umalkura fue atacada con cuatro golpes, matando a un hombre y dejando a otro herido, con dos personas desaparecidas.

Sialkot (Kotki Lohara): Dos ataques, uno fallido y otro en un campo abierto, sin daños significativos.

Shakargarh: Dos ataques con daños menores a un dispensario.

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Chaudhry calificó los ataques como «cobardes y vergonzosos», asegurando que fueron lanzados desde el espacio aéreo indio sin incursión en territorio paquistaní. El Ministro de Defensa, Khawaja Asif, afirmó que «los ataques se llevaron a cabo en áreas civiles», contradiciendo la narrativa india de objetivos terroristas.

Además, Pakistán alegó haber derribado dos aviones indios, con ubicaciones reportadas en Bhatinda y Akhnoor. La televisión estatal PTV afirmó que tres aviones fueron abatidos, aunque no proporcionó detalles. Videos en redes sociales desde Pampore, Cachemira, y Akhnoor, cerca de Jammu, muestran restos de aeronaves, pero India no ha comentado al respecto, y algunos residentes indios sugieren que podrían ser cazas paquistaníes.

Contexto del ataque de Pahalgam

La ‘Operación Sindoor’ fue una respuesta directa al ataque terrorista en Pahalgam, ocurrido hace dos semanas, que dejó 26 civiles muertos. Este incidente, el más letal desde los atentados de Mumbai en 2008, fue atribuido por India a grupos terroristas basados en Pakistán. Las autoridades indias señalaron que la operación buscaba desmantelar la infraestructura que facilita tales ataques, enviando un mensaje claro sobre su determinación para combatir el terrorismo transfronterizo.

La comunidad internacional ha seguido de cerca los acontecimientos. El Presidente de Estados Unidos, Donald Trump, comentó: «Es una pena. Acabamos de enterarnos al entrar a la Oficina Oval. Espero que termine muy rápido». Su declaración refleja la preocupación global por una posible escalada entre India y Pakistán, ambas potencias nucleares con una larga historia de conflictos.

El Ministerio de Asuntos Exteriores de Pakistán emitió un comunicado condenando lo que llamó «la agresión flagrante de India». «En un acto de guerra no provocado, la Fuerza Aérea India violó la soberanía de Pakistán usando armas de largo alcance, atacando a la población civil en Muridke, Bahawalpur, Kotli y Muzaffarabad», afirmó, añadiendo que los ataques amenazaron el tráfico aéreo comercial. Pakistán calificó la acción como «una violación flagrante de la Carta de la ONU y el derecho internacional», reservándose el derecho a responder «en un momento y lugar de su elección».

La ‘Operación Sindoor’ marca un punto crítico en las relaciones indo-pakistaníes. India ha enfatizado su enfoque en objetivos terroristas, evitando instalaciones militares para contener la escalada, una estrategia que contrasta con operaciones anteriores como los ataques de Balakot en 2019. Sin embargo, la narrativa paquistaní de víctimas civiles y la afirmación de aviones derribados podrían complicar la situación, especialmente si Islamabad opta por una respuesta militar.

Expertos sugieren que la restricción india en la selección de objetivos refleja un intento de equilibrar la demostración de fuerza con la prevención de una guerra abierta. No obstante, la incertidumbre sobre la respuesta de Pakistán mantiene a la región en vilo. La falta de detalles oficiales sobre los sitios atacados y las bajas aéreas agrega más preguntas que respuestas, mientras la comunidad internacional urge a ambas naciones a dialogar para evitar una crisis mayor.

La ‘Operación Sindoor’ ha reavivado las tensiones en el sur de Asia, poniendo a prueba la capacidad de India y Pakistán para manejar un conflicto sin cruzar el umbral de una escalada incontrolable. Mientras el mundo observa, el próximo movimiento de Pakistán será decisivo para determinar el rumbo de esta confrontación.

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