Seabird Argentina: cómo es operar logística en el año de mayor volumen de la historia

Grupo Ruiz Seabird Argentina

Las exportaciones argentinas alcanzaron 49.454 millones de dólares entre enero y junio de 2026, un crecimiento interanual del 24,4% y uno de los mejores registros para una primera mitad de año, según datos publicados esta semana por Mascontainer con base en registros del INDEC. Las importaciones cayeron 3,9% en el mismo período, totalizando 35.531 millones de dólares. El resultado fue un superávit comercial acumulado de 13.923 millones de dólares en el semestre, un salto del 404% frente al mismo período de 2025. El crecimiento de las exportaciones fue explicado tanto por mayores cantidades despachadas —que avanzaron 14,2%— como por una mejora de los precios internacionales, que subieron 9%. Los principales aportes al crecimiento provinieron del petróleo crudo, el oro y el trigo, con el petróleo liderando en términos de volumen exportado. Las proyecciones del mercado, relevadas por el Banco Central en su Relevamiento de Expectativas, ubican las exportaciones del año completo cerca de los 95.000 millones de dólares, lo que superaría el récord histórico de 88.268 millones registrado en 2022 y confirmaría 2026 como el mejor año exportador de la historia argentina. Para los agentes de carga internacional que gestionan la cadena logística detrás de esas exportaciones —entre ellos Seabird Argentina, con más de 1.374 embarques documentados de productos agroalimentarios hacia América del Norte y operaciones en el sector energético desde los puertos de Buenos Aires, Zárate y Bahía Blanca— ese volumen récord se traduce en mayor demanda de coordinación de embarques, gestión aduanera y transporte internacional en todos los modos y todos los corredores.

Los tres motores que explican el récord

El Centro de Investigación en Exportación y Negocios Internacionales identificó tres motores del desempeño exportador de 2026: el agro —con la cosecha de soja, maíz y cereales de invierno—, la energía —con Vaca Muerta como eje central— y la minería —con el litio y el oro como productos de mayor crecimiento. Esa combinación de tres sectores con dinamismo simultáneo es inédita en la historia del comercio exterior argentino: en los años de mayor exportación anterior, el agro dominaba de forma excluyente. En 2026, la canasta exportadora tiene profundidad y diversidad que la hacen más resiliente ante shocks de precios en cualquier sector individual.

El petróleo crudo, que se triplicó interanual en mayo de 2026 y aportó 1.172 millones de dólares en ese mes, es el emblema de ese cambio estructural. Vaca Muerta superó los 900.000 barriles diarios de producción y el oleoducto Vaca Muerta Sur —que entrará en operación en el segundo semestre— ampliará la capacidad de exportación de forma significativa. El oro batió sus propios récords impulsado por precios internacionales históricamente elevados y por el aumento de la producción en los yacimientos de Santa Cruz y San Juan. El trigo creció 67% interanual en el primer semestre, con la campaña 2025/26 como una de las mejores de la historia.

La logística detrás del récord

Un volumen exportador de 49.454 millones en seis meses no se mueve solo. Detrás de cada embarque hay una cadena de coordinación que involucra a los navieros, las terminales portuarias, los despachantes de aduana, los transportistas terrestres y los agentes de carga que articulan todos esos actores. La Bolsa de Comercio de Rosario documentó que en el primer semestre ingresaron a los puertos argentinos más de 1,3 millones de camiones, el mayor registro histórico para ese período. Las terminales del Gran Rosario operaron a capacidad plena durante los picos de la campaña. Y la Vía Navegable Troncal —el corredor fluvial por donde circula el 80% de las exportaciones— enfrenta su mayor presión operativa al mismo tiempo que atraviesa el proceso de relicitación con Jan De Nul y DEME en competencia.

Para los agentes de carga que gestionan la cadena exportadora en ese contexto de máximo volumen y transformación de infraestructura simultáneos, 2026 exige una capacidad de adaptación operativa que no todos los operadores tienen. Seabird Argentina gestiona ese escenario con cinco servicios integrados —marítimo, aéreo, terrestre, carga de proyecto y despacho aduanero propio— y presencia en cuatro ciudades de dos países: Buenos Aires y Mendoza en Argentina, São Paulo y Santos en Brasil. Esa cobertura multimodal y binacional es la condición que le permite atender simultáneamente la demanda del sector agroalimentario —con embarques documentados de miel, aceites y frutas hacia América del Norte desde 2007— y la del sector energético —con importaciones de equipos críticos para Vaca Muerta desde Houston a través del puerto de Galván en Bahía Blanca.

El Decreto 604/2026 y el nuevo impulso a las exportaciones por correo

En paralelo al récord del primer semestre, el gobierno publicó en julio el Decreto 604/2026, que modernizó el sistema de envíos postales internacionales y eliminó los límites de valor para las exportaciones con finalidad comercial realizadas por vía postal. La medida permite que emprendedores, pymes y productores puedan vender sus productos al mundo utilizando el correo como canal de exportación sin restricciones de valor, y equipara los beneficios disponibles para las importaciones por correo y courier con los que ahora se aplican también a las exportaciones.

Ese segmento —el de las exportaciones postales y de bajo volumen— no es el mercado principal de Seabird Argentina, cuyo perfil es el importador o exportador empresarial con operaciones en contenedor o en modalidades especializadas. Pero ilustra la amplitud del momento exportador argentino: el boom no se limita a los grandes sectores de energía, minería y agro, sino que se extiende a nuevos actores —emprendedores, artesanos, productores de nicho— que en 2026 tienen por primera vez las condiciones regulatorias para acceder al mercado internacional con sus productos.

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