En el contexto de un sector energético en transformación, MSU Energy aparece como una empresa de referencia en la generación de energía en Argentina. Esta compañía, que forma parte del Grupo MSU, ha logrado posicionarse rápidamente en la matriz energética del país. Con una estrategia que combina la innovación, un compromiso con la sostenibilidad y una sólida base corporativa, MSU Energy ha desarrollado un perfil distintivo en el panorama de la energía térmica y renovable en Argentina.
La historia de esta empresa está marcada por su habilidad para adaptarse a las necesidades del mercado, su impulso por el progreso tecnológico y su apuesta a largo plazo por un modelo de negocio sostenible.
Fundada como parte de una estrategia de diversificación del Grupo MSU, MSU Energy nace en 2012 con la visión de integrarse en el sector energético, inicialmente explorando la producción de etanol y generación distribuida. Esta incursión se consolidó en 2016, cuando la empresa consiguió los contratos necesarios para construir tres plantas de generación térmica en Gral. Rojo, Barker y Villa María, ubicadas en Buenos Aires y Córdoba. Cada una de estas plantas, concebidas en ciclo simple y con una capacidad inicial de 150 megavatios (MW), representa un importante aporte al Sistema Argentino de Interconexión (SADI), logrando proveer energía en momentos de alta demanda y sentando las bases de un crecimiento continuo en el sector.
Uno de los aspectos que distingue a MSU Energy es su compromiso con la eficiencia y la modernización de sus procesos. En 2020, la compañía culminó la transformación de sus plantas al ciclo combinado, incrementando su capacidad de generación a 750 MW sin aumentar el consumo de combustible. Esta innovación coloca a MSU Energy en una posición única, convirtiéndose en el primer generador térmico en Argentina que opera con todo su parque generador en ciclo combinado, lo cual es un hito en términos de eficiencia energética en el país. Equipadas con turbinas de General Electric, estas plantas cuentan con contratos de mantenimiento a largo plazo, lo que garantiza la estabilidad de su funcionamiento y su capacidad de aportar una fuente confiable de energía para el sistema nacional.
La apuesta por las energías renovables de MSU
La propuesta de MSU va más allá de la generación térmica, ya que también está comprometida con la transición hacia fuentes renovables. En este sentido, el grupo amplió su campo de acción en 2022 al fundar MSU Green Energy, una división liderada por Manuel Santos Uribelarrea Balcarce, con el propósito de impulsar la sostenibilidad en el sector.
Esta unidad tiene como objetivo principal la generación de energía limpia, apoyando a otras industrias en su esfuerzo por reducir su huella de carbono y generar un impacto positivo en la economía argentina. Bajo esta premisa, MSU Green Energy se ha consolidado como un generador clave de energía solar, desarrollando proyectos en todo el territorio nacional y posicionándose como el principal proveedor de energía renovable en el país.
Entre los proyectos más destacados de MSU Green Energy se encuentra el parque solar Pampa del Infierno, en Chaco, que posee una capacidad instalada de 130 MW. Este parque es uno de los pilares de la estrategia de sostenibilidad de MSU y se ha convertido en un modelo de generación de energía solar en el país. Durante su construcción, el proyecto generó más de 400 empleos locales y, en operación, evita la emisión de 147.600 toneladas de dióxido de carbono anualmente.
Este impacto ambiental es significativo y sitúa a Pampa del Infierno como un referente en la transición hacia energías limpias, a la vez que subraya el compromiso de MSU Green Energy con el desarrollo económico y social de las regiones en las que opera.
El alcance de MSU Green Energy no se limita únicamente a la producción de energía para el sector residencial. La empresa ha establecido importantes acuerdos de suministro de energía renovable con diversas compañías argentinas de relevancia, las cuales buscan cumplir con sus objetivos de sostenibilidad y reducir sus emisiones de CO₂. Empresas como Air Liquide y Dow han suscrito acuerdos para abastecer sus operaciones con energía solar proveniente de Pampa del Infierno. En el caso de Dow, la empresa alcanzará un suministro de energía renovable del 74% para su planta en Bahía Blanca, lo que permitirá una reducción de aproximadamente 296.000 toneladas de CO₂ en una década. Este tipo de alianzas representa una nueva forma de colaboración entre el sector energético y otros sectores productivos que buscan adaptarse a las exigencias medioambientales actuales.
Otras compañías como Volkswagen, Casa Fuentes, Georgalos y Mastellone también se han sumado a esta tendencia, utilizando la energía de MSU Green Energy para cubrir parte o la totalidad de sus demandas energéticas. Volkswagen, por ejemplo, firmó un contrato para adquirir 47.000 MWh anuales de energía solar, como parte de su iniciativa «Way to Zero», la cual tiene como meta alcanzar la neutralidad en emisiones de carbono para 2050. Estos acuerdos no solo fortalecen la posición de MSU Green Energy en el mercado, sino que también ayudan a sus clientes a cumplir con la Ley Nacional 27.191 de Energías Renovables, que establece objetivos de cobertura del 18% para 2023 y del 20% para 2025. De esta manera, MSU Green Energy no solo provee energía, sino que también se convierte en un aliado estratégico para las empresas que buscan cumplir con normativas ambientales cada vez más rigurosas.
Liderazgo energético
Este compromiso con la sostenibilidad y la innovación ha llevado a MSU a realizar inversiones significativas en la creación y operación de sus parques solares. Con una inversión superior a los 650 millones de dólares y una capacidad de generación de 665 MW en energía verde, MSU Green Energy demuestra su compromiso con un modelo de negocio que apuesta por la sostenibilidad a largo plazo. Además, la empresa tiene planes de expandir su capacidad a 1 gigavatio (GW) para 2027, consolidando su liderazgo en el sector de energías renovables y ampliando su influencia en la matriz energética del país.
El uso de tecnología avanzada y la implementación de estándares internacionales, como los certificados I-REC, permiten a MSU Green Energy ofrecer a sus clientes una garantía de procedencia renovable en sus operaciones, lo que añade valor a sus productos y refuerza su compromiso con la trazabilidad de la energía. De esta manera, la empresa ofrece a sus clientes corporativos una solución energética que no solo cumple con sus requisitos operativos, sino que también respalda sus esfuerzos de sostenibilidad y responsabilidad social.
MSU, liderada por la familia Uribelarrea, ejemplifica cómo una empresa argentina puede evolucionar en función de las demandas contemporáneas, diversificándose de un sector tradicional como el agro hacia el energético, y adoptando al mismo tiempo una visión de sostenibilidad e innovación. La empresa se encuentra en un proceso de crecimiento constante, impulsada por la ambición de convertirse en un referente regional en la generación de energía sostenible.
En los próximos años, MSU Green Energy continuará consolidando su posición en el mercado, impulsando la generación de empleos y el desarrollo de una infraestructura energética robusta y sostenible. La visión de la compañía es clara: contribuir al crecimiento del país mediante un modelo energético que no dependa exclusivamente de los combustibles fósiles, sino que esté basado en el aprovechamiento de fuentes renovables.
Periodista especializado en tecnología, energía e infraestructura.








