Banco Mundial eleva pronóstico de crecimiento global a 2,6% para 2026, impulsado por economía estadounidense

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El organismo multilateral advierte sobre riesgos persistentes por tensiones comerciales y reestructuración de cadenas de suministro, mientras China enfrenta desafíos estructurales.

El Banco Mundial revisó al alza su proyección de crecimiento económico mundial para 2026, elevándola al 2,6%, según reveló en su último informe semestral. Esta previsión representa un incremento de 0,2 puntos porcentuales respecto al 2,4% proyectado en el documento publicado en junio del año pasado.

La institución financiera internacional explicó que aproximadamente dos tercios de esta revisión optimista obedecen a un desempeño económico superior al anticipado en Estados Unidos, que se consolida como el principal motor del crecimiento global en el actual contexto de incertidumbre.

Estados Unidos mantiene dinamismo económico

Se proyecta que la tasa de crecimiento estadounidense registre un ligero incremento, pasando del 2,1% en 2025 al 2,2% en 2026. El Banco Mundial reconoce que las nuevas cargas arancelarias implementadas por Washington podrían ejercer presión sobre el consumo privado y la inversión empresarial, afectando la demanda interna.

Sin embargo, el análisis institucional señala factores compensatorios significativos: la prórroga de los beneficios fiscales corporativos y la resolución del cierre del gobierno federal acontecido a finales de 2025 contribuirán positivamente al crecimiento durante el presente año, contrarrestando parcialmente los efectos negativos de las medidas proteccionistas.

Europa enfrenta desaceleración pronunciada

En marcado contraste, se prevé que la eurozona experimente una notable desaceleración económica, con el crecimiento reduciéndose del 1,4% registrado en 2025 al 0,9% proyectado para 2026. Esta contracción representa una de las más significativas entre las economías desarrolladas.

El organismo multilateral identificó como principal factor explicativo el encarecimiento sostenido de los precios energéticos, consecuencia directa de la invasión rusa a Ucrania iniciada en 2022. Esta situación ha erosionado sistemáticamente la competitividad de los precios de exportación europeos, provocando una desaceleración en las ventas externas del bloque y debilitando su posición en los mercados internacionales.

Asia-Pacífico: crecimiento moderado con China como lastre

El pronóstico de crecimiento para la región de Asia Oriental y el Pacífico se sitúa en 4,4% para 2026, inferior al 4,8% alcanzado en 2025. El Banco Mundial atribuyó esta disminución regional fundamentalmente a la desaceleración del gigante asiático.

Se proyecta que la tasa de crecimiento de China disminuya del 4,9% del año anterior al 4,4% en el presente año. Esta contracción responde a múltiples factores estructurales: la debilitada confianza del consumidor interno, la persistente caída del mercado inmobiliario —sector clave de la economía china—, y la desaceleración simultánea del empleo y la actividad manufacturera.

Excluyendo a China del cálculo regional, se espera que la tasa de crecimiento de Asia-Pacífico sea del 4,6% en 2025 y del 4,5% en 2026, evidenciando un desempeño relativamente estable en el resto de economías asiáticas. Cabe señalar que este informe no incluye el pronóstico específico de crecimiento para Corea del Sur.

Los países en desarrollo registran moderación

Para el conjunto de países en desarrollo, se anticipan tasas de crecimiento que evidencian una tendencia moderadora, disminuyendo del 4,2% registrado en 2025 al 4,0% proyectado para 2026.

Esta desaceleración refleja tanto factores externos —como las tensiones comerciales globales— como desafíos internos específicos de cada región.

Hay reestructuración de cadenas de suministro en curso

El Banco Mundial destacó que, a pesar de la proliferación de acuerdos comerciales bilaterales entre diversos países y Estados Unidos, las incertidumbres políticas se mantienen en niveles elevados. La institución advirtió que los cambios relativos en las tasas arancelarias entre naciones podrían acelerar significativamente la reestructuración de las cadenas de suministro regionales, generando tanto oportunidades como disrupciones para diferentes economías.

Los riesgos a la baja persisten

El organismo multilateral enfatizó que los riesgos negativos para la economía mundial continúan siendo significativos en el corto plazo.

La materialización de amenazas como la escalada de conflictos comerciales, el fortalecimiento de barreras proteccionistas, la caída abrupta de los precios de activos financieros, el deterioro de las condiciones en los mercados de capitales, preocupaciones fiscales en economías clave o una inflación persistentemente superior a la prevista, podría intensificar la desaceleración del crecimiento global y comprometer la recuperación económica mundial.

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Co-fundador de ReporteAsia.