El calentamiento global empuja al planeta a uno de los años más extremos de la historia reciente

calentamiento global

El cambio climático agravado por la actividad humana convirtió al último año en uno de los más calurosos jamás registrados, según advirtieron científicos especializados en atribución climática. Además, por primera vez, el promedio de temperatura global de un período trianual superó el umbral fijado en el Acuerdo de París, que buscaba limitar el calentamiento del planeta para evitar impactos irreversibles sobre los ecosistemas y las sociedades humanas.

El análisis fue elaborado por investigadores de World Weather Attribution y presentado en Europa, tras un año marcado por fenómenos extremos que golpearon con fuerza a distintas regiones del mundo. A pesar de la presencia de La Niña, un fenómeno natural que suele moderar las temperaturas globales, el calor persistió. Los científicos atribuyen este comportamiento al uso continuado de combustibles fósiles, cuya quema libera grandes cantidades de gases de efecto invernadero en la atmósfera.

De acuerdo con los especialistas, las olas de calor se consolidaron como el evento climático más letal del año. Muchas de ellas fueron considerablemente más probables que en décadas pasadas debido al calentamiento inducido por el ser humano. Situaciones que antes eran excepcionales ahora se repiten con mayor frecuencia y duración, generando impactos severos sobre la salud, los sistemas productivos y la infraestructura urbana.

El informe también da cuenta de incendios forestales alimentados por sequías prolongadas en zonas del Mediterráneo oriental, así como lluvias intensas que provocaron inundaciones y deslizamientos de tierra en América Latina y el sur de Asia. En el sudeste asiático, un tifón de gran intensidad obligó a evacuaciones masivas, mientras que las lluvias monzónicas dejaron un saldo de destrucción en amplias regiones del subcontinente indio.

Uno de los puntos centrales del estudio es la advertencia sobre los límites de adaptación. A medida que los eventos extremos se vuelven más frecuentes y violentos, muchas comunidades pierden capacidad de respuesta. Tormentas que se intensifican en pocas horas, incendios que avanzan sin control o lluvias que superan cualquier antecedente dificultan la planificación y reducen el margen de acción de los Estados, especialmente en países con menos recursos.

En paralelo, el escenario político internacional ofrece señales contradictorias. Las negociaciones climáticas celebradas bajo el paraguas de las Naciones Unidas cerraron sin un compromiso claro para abandonar los combustibles fósiles, aunque se anunciaron nuevos fondos para la adaptación, cuya implementación llevará tiempo. Mientras algunas economías avanzan en la incorporación de energías renovables, otras continúan apostando al carbón, el petróleo y el gas como motores de crecimiento.

Expertos advierten que, aunque el objetivo de limitar el calentamiento global parece cada vez más lejano, aún es posible reducir los daños si se toman decisiones urgentes. Sin embargo, la falta de consensos, la presión de intereses económicos y la desinformación siguen siendo obstáculos clave. En un contexto donde los desastres climáticos se multiplican y se vuelven más complejos, los científicos insisten en que la ventana de oportunidad para actuar se está cerrando rápidamente.

 

+ posts