Toyota Motor Corp. informó este lunes un aumento interanual del 4,7 por ciento en sus ventas globales durante el periodo de abril a septiembre, impulsado por la sólida demanda de vehículos híbridos en Estados Unidos y China, pese al impacto de los aranceles más altos impuestos por el presidente estadounidense, Donald Trump.
El mayor fabricante de automóviles del mundo por volumen vendió 5.267.216 vehículos en los seis meses, estableciendo un nuevo récord para el periodo, el primero en dos años. La producción global también creció un 6 por ciento hasta alcanzar 4.985.122 unidades, con un repunte del 3,4 por ciento en el mercado doméstico, gracias a la recuperación tras el escándalo de certificación registrado el año pasado, según informó la compañía.
Por regiones, las ventas en Estados Unidos aumentaron un 11,3 por ciento hasta 1.295.606 unidades, impulsadas por la alta demanda de modelos híbridos. El crecimiento se vio reforzado tras la reanudación de la producción de algunos modelos previamente afectados por retiradas del mercado.
En China, las ventas subieron un 5,5 por ciento hasta 914.342 unidades, pese a la intensa competencia de precios y la transición del mercado hacia los vehículos eléctricos. Toyota atribuyó el buen desempeño a la sólida demanda de su nuevo modelo eléctrico y de sus híbridos.
En Japón, las ventas disminuyeron levemente un 0,4 por ciento hasta 713.967 unidades, en medio de una recuperación gradual tras la caída provocada por el retiro del popular modelo Prius.
Durante septiembre, las ventas globales aumentaron un 3,1 por ciento hasta 879.314 vehículos, marcando el noveno mes consecutivo de crecimiento interanual. La producción global subió un 11,1 por ciento hasta 918.146 unidades, alcanzando un máximo histórico para ese mes.
Aun así, los aranceles más altos sobre automóviles en Estados Unidos han ensombrecido las perspectivas de beneficios de la automotriz. Para el año fiscal que concluye en marzo de 2026, Toyota prevé una caída del 44,2 por ciento en su beneficio neto, hasta 2,66 billones de yenes —unos 17 mil millones de dólares—, ya que el impacto de los aranceles no se compensará completamente con las medidas de reducción de costos ni con el incremento en la venta de modelos de mayor margen de ganancia.
En abril, la administración Trump elevó los aranceles a los automóviles importados hasta un 27,5 por ciento, muy por encima del 2,5 por ciento anterior, con el objetivo de reducir el déficit comercial del país. La tasa aplicada a los vehículos japoneses fue posteriormente negociada a un 15 por ciento en septiembre.
En el ejercicio fiscal 2023, Toyota alcanzó un récord anual de ventas de más de 10,3 millones de unidades, de las cuales un 80 por ciento se concretaron en mercados fuera de Japón. En el actual contexto de mayores tarifas en Estados Unidos, la compañía busca reforzar su rentabilidad reduciendo su dependencia del mercado norteamericano y concentrando sus esfuerzos en la expansión dentro de China y otras regiones de Asia.












