Corea del Sur descarta cambios en presencia militar de EE.UU. y reafirma su compromiso con la alianza estratégica

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El ministro de Asuntos Exteriores de Corea del Sur, Cho Hyun, aseguró que no habrá cambios en el número ni en el papel de las tropas estadounidenses estacionadas en el país, desmintiendo así los rumores que apuntaban a una posible reducción de la presencia militar como parte de un reajuste estratégico impulsado por la administración del presidente Donald Trump.

En una entrevista con el diario The Washington Post, publicada este domingo, Cho subrayó que no existen motivos de preocupación sobre la permanencia de las Fuerzas Armadas de Estados Unidos en Corea del Sur (USFK), integradas actualmente por 28.500 soldados. «Estamos en conversaciones con Estados Unidos, pero creemos que no habrá modificaciones. Su rol y su número permanecerán sin cambios», afirmó el canciller. Cuando se le preguntó sobre el impacto que podría tener una eventual reducción de tropas, respondió que se trata de un escenario meramente hipotético, que no considera probable.

Las declaraciones del jefe de la diplomacia surcoreana llegan en medio de especulaciones crecientes sobre un posible redireccionamiento de las fuerzas estadounidenses en Asia, con el foco puesto en la contención de una China cada vez más influyente. Bajo esa lógica, algunos analistas ven factible que Washington busque reubicar parte de sus efectivos desplegados en la península coreana hacia otras regiones estratégicas, además de exigir a Seúl un mayor compromiso en gasto de defensa.

Cho viajó a Washington la semana pasada para mantener reuniones con el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, así como con legisladores y expertos de centros de investigación. En el marco de su visita, también abordó el nuevo acuerdo arancelario alcanzado con la administración Trump, al que calificó como “mutuamente beneficioso”. Según explicó, el pacto busca equilibrar el comercio bilateral sin imponer condiciones directas a Corea del Sur, al tiempo que permite al país asiático mantenerse competitivo en sectores clave de la industria.

El acuerdo, firmado el jueves, contempla una rebaja en la tasa de aranceles recíprocos que Estados Unidos aplica a Corea del Sur, del 25 al 15 por ciento. A cambio, Seúl se comprometió a realizar inversiones por 350.000 millones de dólares en sectores estratégicos de la economía estadounidense.

Respecto a China, Cho afirmó que su país pretende mantener una relación estable con Pekín, aunque reconoció que su creciente poder económico y geopolítico representa desafíos para los países vecinos. En ese sentido, remarcó que Corea del Sur trabajará en conjunto con Japón para abordar estos retos, apostando por el compromiso diplomático en lugar de la confrontación. «Queremos enviar un mensaje claro: queremos buenas relaciones, pero también que se respete el derecho internacional», señaló.

Cho insistió en que todas las iniciativas en política exterior serán ejecutadas bajo una “colaboración estrecha” con Estados Unidos, subrayando que la alianza con Washington sigue siendo el eje central de la estrategia surcoreana en un contexto regional cada vez más complejo.

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