China, sin poseer costa ártica, está desplegando una estrategia que recuerda su controvertida campaña en el Mar de China Meridional, buscando establecer una presencia que, para muchos observadores, podría llevar a una nueva «Línea de los Nueve Puntos» en el gélido norte, impulsada por inversiones estatales en sus astilleros. El ajedrez geopolítico global se expande hacia el Ártico, un vasto territorio helado que, a medida que se descongela, revela nuevas rutas marítimas, recursos naturales incalculables y, con ellos, un renovado campo de batalla para la influencia internacional.
Colaborador en ReporteAsia.







