Alibaba busca posicionarse en el mercado de IA con Qwen3

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En un nuevo capítulo de la competencia tecnológica que define el pulso de la inteligencia artificial global, Alibaba dio a conocer este martes su modelo Qwen3, una familia renovada de modelos de lenguaje de código abierto con la que busca desafiar el liderazgo emergente de DeepSeek y marcar un nuevo estándar en la eficiencia y el rendimiento de los modelos generativos chinos.

La compañía, uno de los gigantes del comercio electrónico mundial, afirma que su nuevo modelo supera a varios competidores recientes, incluidos DeepSeek-R1, OpenAI-o1, Grok-3 y Gemini-2.5-Pro, en tareas clave como razonamiento matemático, programación y uso de herramientas externas. Según Alibaba, Qwen3 logra esto con un consumo significativamente menor de poder computacional, una ventaja crítica en un contexto de crecientes restricciones internacionales sobre el acceso a chips avanzados.

Qwen3 representa un salto tecnológico en comparación con su antecesor, Qwen2.5. Fue entrenado con 36 billones de tokens —el doble que su versión anterior— lo que mejora su capacidad de comprensión, generación de lenguaje y solución de problemas. Los tokens son fragmentos de texto que los modelos leen para aprender, y una mayor cantidad de ellos suele correlacionarse con mejores resultados en tareas complejas.

En cuanto a su arquitectura, Qwen3 introduce un diseño híbrido de razonamiento. Los modelos pueden alternar entre dos modos operativos: uno denominado «modo de pensamiento», para enfrentar tareas que requieren razonamiento profundo, y otro más veloz, el «modo no pensante», diseñado para responder de forma ágil a preguntas cotidianas. Esta flexibilidad permite optimizar recursos sin comprometer la precisión en tareas exigentes.

Alibaba ha incluido en la serie seis modelos densos, orientados a tareas generales, y dos modelos Mixture-of-Experts (MoE), que activan solo partes específicas del modelo según el tipo de tarea, lo que reduce el costo y mejora la velocidad. Este enfoque MoE ha sido clave en el éxito del modelo DeepSeek V3, que logró posicionarse como una alternativa de bajo costo frente a los desarrollos de empresas estadounidenses.

El anuncio de Qwen3 ocurre en un contexto marcado por la creciente presión entre los principales actores del ecosistema de inteligencia artificial en China. DeepSeek, surgido este mismo año, ha captado la atención del mercado con modelos potentes a un costo reducido, mientras que Baidu presentó hace apenas una semana dos nuevos modelos base que, según la empresa, cuestan “una fracción” de lo que gasta DeepSeek.

En medio de rumores que cuestionaban la capacidad de Alibaba para cumplir con su cronograma —debido a la salida de varios ingenieros clave de Alibaba Cloud hacia ByteDance, otro competidor con inversiones agresivas en IA— la compañía logró finalmente presentar Qwen3, que habría requerido unos siete meses de desarrollo según medios chinos.

El lanzamiento no solo es una respuesta directa al avance de sus rivales, sino también una demostración del peso que Alibaba le otorga a la inteligencia artificial como motor de su transformación futura. La empresa anunció en febrero una inversión superior a los 380.000 millones de yuanes (unos 52.000 millones de dólares) en los próximos tres años para infraestructura de hardware en la nube e inteligencia artificial, una cifra que supera todo lo invertido en la última década.

El fortalecimiento de los modelos IA también ocurre bajo la sombra de nuevas restricciones impuestas por Estados Unidos. En abril, Washington bloqueó el envío de chips de inteligencia artificial H20 de Nvidia a empresas chinas, lo que podría afectar la capacidad de cómputo disponible para entrenar y operar modelos complejos.

Sin embargo, Alibaba, junto con otras compañías como Tencent y ByteDance, habría anticipado esta medida y acumulado miles de millones de dólares en chips antes del bloqueo, según reveló Nikkei Asia. Esta previsión les permite seguir desarrollando capacidades competitivas en un momento crítico para el futuro del sector.

En este marco, el desarrollo de modelos como Qwen3 tiene un significado estratégico para Alibaba: no solo impulsa su brazo de comercio electrónico, sino que permite ofrecer soluciones inteligentes a otras industrias tradicionales a través de su plataforma Alibaba Cloud, consolidando un ecosistema de servicios digitales que va mucho más allá del consumo online.

Uno de los argumentos más contundentes del lanzamiento de Qwen3 es su rendimiento en pruebas de referencia. Alibaba asegura que su modelo estrella, el Qwen3-235B-A22B, supera en pruebas a los modelos más recientes lanzados entre diciembre y marzo por los principales desarrolladores internacionales.

Estas pruebas incluyeron capacidades de razonamiento lógico, generación de código, y habilidades para seleccionar herramientas o funciones externas —una métrica clave para aplicaciones empresariales donde el modelo debe decidir qué recurso usar para resolver una tarea específica.

El énfasis en estos benchmarks refleja el deseo de Alibaba de posicionarse no solo como un competidor en el mercado chino, sino como un jugador relevante a nivel global, especialmente en mercados emergentes donde el costo computacional es un factor determinante.

Desde comienzos de 2025, las acciones de Alibaba han aumentado más del 40%, impulsadas en parte por el entusiasmo generado por la irrupción de DeepSeek y la percepción de que las empresas tecnológicas chinas pueden competir en igualdad de condiciones con los líderes globales del sector. El índice Hang Seng Tech, que reúne a las principales firmas tecnológicas que cotizan en Hong Kong, también ha mostrado un crecimiento del 12,5% en lo que va del año.

Este repunte en los mercados refleja una narrativa cada vez más consolidada: la inteligencia artificial será el campo de batalla clave para las grandes tecnológicas en los próximos años, y quien domine la infraestructura, los modelos y las aplicaciones se posicionará no solo como líder económico, sino también como actor político en el nuevo orden global digital.

El lanzamiento de Qwen3 marca una nueva etapa para Alibaba y la inteligencia artificial en China. Más allá de ser una mejora tecnológica, representa una declaración de intenciones: el gigante del e-commerce está dispuesto a liderar la próxima generación de plataformas inteligentes, desafiando tanto a sus rivales nacionales como a las potencias del sector en Silicon Valley.

Con una inversión récord, un modelo que equilibra potencia y eficiencia, y una visión de largo plazo centrada en transformar industrias enteras a través de la IA, Alibaba parece decidido a no quedarse atrás. En un contexto global cada vez más marcado por tensiones tecnológicas y restricciones geopolíticas, su capacidad de innovación podría ser el factor que lo mantenga como uno de los protagonistas clave en la historia de la inteligencia artificial del siglo XXI.

Lao
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Colaborador en ReporteAsia