Los devastadores bombardeos atómicos de Hiroshima y Nagasaki, que quedaron grabados en la memoria mundial, continúan siendo un recordatorio contundente de la necesidad de mantener un registro de 76 años sin la utilización de armas nucleares.
Los devastadores bombardeos atómicos de Hiroshima y Nagasaki, que quedaron grabados en la memoria mundial, continúan siendo un recordatorio contundente de la necesidad de mantener un registro de 76 años sin la utilización de armas nucleares.