Tokio planea transferir a principios de la década de 2030 la operación del buque rompehielos Shirase —que desde 1965 transporta investigadores y suministros entre Japón y la Antártida— de la Fuerza Marítima de Autodefensa (MSDF) a la Agencia Japonesa de Ciencia y Tecnología Marina-Terrestre, una entidad respaldada por el Estado.

