El Tribunal Occidental de Seúl dictó una pena de un año de prisión con ejecución en suspenso contra la acusada, que pulsó el timbre 133 veces en un solo día y logró ingresar al domicilio del artista aprovechando la salida de un repartidor.
El Tribunal Occidental de Seúl dictó una pena de un año de prisión con ejecución en suspenso contra la acusada, que pulsó el timbre 133 veces en un solo día y logró ingresar al domicilio del artista aprovechando la salida de un repartidor.