El atentado en una escuela de Yakarta y la identificación de 70 menores vinculados a comunidades digitales de glorificación de la violencia encienden alarmas sobre una amenaza que América Latina no puede ignorar.
El atentado en una escuela de Yakarta y la identificación de 70 menores vinculados a comunidades digitales de glorificación de la violencia encienden alarmas sobre una amenaza que América Latina no puede ignorar.