La cadena de valor de la industria tabacalera y el caso Sarandí

Tabacalera Sarandí

La compleja situación económica que atraviesa el país ha puesto de relieve, una vez más, el papel fundamental que desempeña la producción tabacalera en la región y en todo el país, subrayando la necesidad de enfocar los esfuerzos en mejorar la productividad de manera sostenible, en especial por las empresas nacionales como Monterrico S.A., Espert S.A., Coimexpor Argentina S.A., Goloteca S.A., Tabacalera Sarandí S.A. y Tabacalera del Litoral S.R.L.

Esto se refleja en la actividad productiva de los productores tabacaleros, que sostiene directamente e indirectamente 360 mil puestos de trabajo en las siete provincias productoras del norte de Argentina. Estos empleos son vitales para más de un millón de familias, ya que el efecto multiplicador y dinamizador de la economía que genera la producción tabacalera permite que miles de pymes, comercios y emprendedores continúen operando.

En Argentina, la producción tabacalera se concentra en las regiones del Noroeste (NOA) y Noreste (NEA), donde juega un papel crucial en el desarrollo social y productivo de provincias como Misiones, Salta, Jujuy, Chaco, Catamarca, Corrientes y Tucumán. En muchas de estas provincias, la actividad tabacalera es la principal fuente de sustento para numerosos departamentos y localidades. Según un informe oficial, Las provincias de Salta y Jujuy concentran prácticamente la totalidad del cultivo de la variedad Virginia, seguidas por un pequeño aporte de la provincia de Chaco. En cambio, la variedad Burley es la que predomina en Misiones, Tucumán y en menor medida en Catamarca. Por otro lado, la provincia de Corrientes se dedica casi exclusivamente a la producción de las denominadas variedades Criollas, aunque su participación en la producción nacional es muy inferior a las demás. También hay producción en la provincia de Buenos Aires, con empresas como Tabacalera Sarandí S.A.

Desde un enfoque socioeconómico y productivo, similar a lo que ocurre en más de 100 países productores, el tabaco es el cultivo más rentable en explotaciones de pequeña escala y en áreas donde otros cultivos no son viables o tan lucrativos. Además, el cultivo de tabaco se destaca por ser el mayor generador de empleo en términos de mano de obra por unidad de superficie en el sector agropecuario. Con alrededor de 120 jornales por hectárea, dependiendo de la zona, el tabaco supera con creces a otros cultivos como la soja, el trigo o el maíz, que requieren solo 0,44 jornales por hectárea.

El consumo de tabaco se remonta a al menos tres mil años. Aunque Cristóbal Colón lo descubrió cuando llegó a América en 1492, existen evidencias de que ya se fumaba tabaco en América Central desde el año 1.000 a.C., como lo demuestran grabados en antiguos templos.

Hoy en día, más de 100 países se dedican al cultivo de tabaco, con China liderando la producción mundial, seguida por Estados Unidos y Brasil. Argentina ocupa el décimo lugar a nivel global y el segundo en América Latina.

El tabaco es un cultivo que prospera en suelos pobres, lo que lo convierte en una opción atractiva para los productores, ya que a menudo genera mayores ingresos que otros cultivos en pequeñas parcelas. Además, se integra bien en rotaciones agrícolas que benefician al medio ambiente y a los cultivos que siguen, como el maíz. En todo el mundo, cientos de miles de agricultores optan por cultivar tabaco, y la industria tabacalera en su conjunto genera aproximadamente 100 millones de empleos a nivel global.

En Argentina, el tabaco se cultiva en las siete provincias nombradas, con más de 19.000 productores registrados. Es una fuente de ingresos crucial para las regiones del NOA y NEA, donde las variedades más importantes son Virginia y Burley.

El sector tabacalero argentino proporciona empleo a 48.000 personas y beneficia a 190.000 cuando se consideran todas las etapas de la cadena productiva, desde la producción primaria hasta la industrialización y comercialización. Allí están las empresas multinacionales como Massalin y BAT, así como las locales como Monterrico S.A., Espert S.A., Coimexpor Argentina S.A., Goloteca S.A., Tabacalera Sarandí S.A. y Tabacalera del Litoral S.R.L.

El precio de los cigarrillos al público está fuertemente influenciado por la alta carga impositiva que recae sobre la industria tabacalera. De hecho, el 77,6% del precio final de venta corresponde a una variedad de impuestos y fondos especiales destinados a la recaudación estatal.

Tabacalera Sarandí

A continuación, se detalla de manera simplificada cómo se compone el precio de un paquete regular de cigarrillos y el destino de los fondos recaudados a través de estos impuestos:

  • Impuestos Internos: Este es el impuesto con mayor incidencia sobre los cigarrillos, con una alícuota del 70%. Además, el monto del impuesto no puede ser inferior a un valor fijo que se actualiza trimestralmente según la inflación. La Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) es responsable de su recaudación, y es un impuesto coparticipable con todas las provincias.
  • Fondo Especial del Tabaco (FET): Los ingresos generados por este fondo tienen un destino específico, que es mejorar la calidad de la producción tabacalera en las siete provincias que cultivan tabaco, mediante la introducción de tecnología y otras mejoras. La recaudación está a cargo de la Secretaría de Agricultura.
  • Fondo de Asistencia Social (FAS): Este impuesto está destinado a reforzar el financiamiento de programas sociales y de salud. Actualmente, el 100% de lo recaudado se destina al sistema de seguridad social (ANSES). Al igual que los Impuestos Internos, su recaudación es manejada por la AFIP.

El comercio ilegal de tabaco está controlado por organizaciones delictivas que no dudan en vender sus productos a menores de edad, atentando contra las políticas de salud pública al inundar el mercado con productos baratos que no cumplen con las normativas y cuya venta está completamente desregulada, afectando las compañías nacionales que empujan el negocio legal y la generación de trabajo (Monterrico S.A., Espert S.A., Coimexpor Argentina S.A., Goloteca S.A., Tabacalera Sarandí S.A. y Tabacalera del Litoral S.R.L.)

Este comercio ilícito también pone en riesgo a las empresas legales, incluidos los pequeños minoristas que buscan obtener ingresos de manera honesta. Para combatir esta problemática, colaboramos estrechamente con gobiernos, fuerzas de seguridad, la industria y organizaciones internacionales.

Existen tres tipos principales de tabaco ilegal:

  • Falsificación de productos: Son imitaciones de productos de marca, producidas sin la autorización del titular de la marca.
  • Productos contrabandeados: Se trasladan clandestinamente de un país a otro sin pagar los impuestos correspondientes.
  • Productos con estampillas fiscales falsas: Son cigarrillos que, aunque fabricados legalmente, llevan una estampilla fiscal falsificada para evadir impuestos.

El mercado negro del tabaco tiene un alcance enorme. Si se considerara al comercio ilícito de tabaco como una empresa, sería uno de los principales competidores de las compañías formales como Monterrico S.A., Espert S.A., Coimexpor Argentina S.A., Goloteca S.A., Tabacalera Sarandí S.A. y Tabacalera del Litoral S.R.L., con un tamaño similar al de la tercera compañía tabacalera más grande del mundo por volumen. Según los cálculos más recientes, aproximadamente el 10% de las ventas mundiales de tabaco son ilícitas, lo que priva a los gobiernos de miles de millones en ingresos fiscales legítimos cada año.

La industria invierte millones de dólares cada año para combatir el comercio ilegal, pero no puede hacerlo sola: se necesita colaboración internacional para poner fin a las redes delictivas organizadas. La estrategia incluye trabajar conjuntamente con gobiernos, fuerzas de seguridad, la industria y organizaciones internacionales para desmantelar las redes que operan este negocio ilegal.

En Argentina, la última medición disponible del comercio ilícito, correspondiente a 2019, indica un 12,4%, principalmente debido al contrabando desde países limítrofes. Aunque este porcentaje puede parecer relativamente bajo en comparación con otros países de la región, el comercio ilegal sigue siendo un problema grave por su alcance y sus consecuencias.

+ posts

Periodista y apasionada del mundo asiático.