Corea del Norte modificó en 2022 su legislación sobre desarrollo espacial para permitir explícitamente el uso militar del espacio con fines de defensa nacional, según reveló este domingo un análisis de 38 North, una organización estadounidense especializada en el monitoreo del país asiático. La reforma elimina referencias anteriores que limitaban el uso del espacio a propósitos pacíficos y marca un giro significativo en la estrategia espacial del régimen de Pyongyang.
El análisis se basa en el contenido de una aplicación incluida en un teléfono inteligente de fabricación norcoreana, vendido en 2024, que contiene el texto actualizado de la ley. Gracias a este hallazgo, los investigadores confirmaron que el número de artículos de la ley aumentó de 23 a 48, incorporando disposiciones que permiten medidas de represalia contra cualquier país que realice “actos hostiles” relacionados con el espacio.
La ley original fue promulgada en 2013 con un enfoque formalmente pacífico. Si bien los medios estatales norcoreanos informaron que la norma había sido enmendada, nunca se divulgaron los detalles. Este nuevo análisis permite conocer por primera vez el alcance de los cambios y sugiere que la estrategia espacial del país está avanzando hacia una etapa más madura, según explicó un investigador de 38 North.
En 2023, Corea del Norte afirmó haber puesto en órbita su primer satélite de reconocimiento, lo que refuerza su postura de desarrollar activamente el uso del espacio con fines militares, en línea con lo que ya han hecho potencias como Estados Unidos, China y Rusia. La nueva doctrina legal fortalece esa narrativa y podría servir como base jurídica para futuras pruebas o despliegues de sistemas espaciales con propósitos militares.
El informe completo del análisis será publicado próximamente en el sitio web de 38 North. Mientras tanto, la revelación añade un nuevo componente a las preocupaciones regionales e internacionales sobre las capacidades tecnológicas y militares del régimen liderado por Kim Jong-un, en un momento en que la carrera espacial adquiere un peso creciente en las dinámicas geopolíticas globales.







