Corea del Norte dio un nuevo paso en el fortalecimiento de sus capacidades militares al incorporar oficialmente un destructor multipropósito de gran tamaño a su armada, mientras el líder Kim Jong Un anunció un ambicioso plan para acelerar la construcción de buques de guerra durante los próximos años.
Según informó este miércoles la agencia estatal KCNA, la ceremonia de entrada en servicio del destructor Choe Hyon se realizó en el puerto occidental de Nampho. La embarcación había sido presentada públicamente el año pasado y forma parte de los esfuerzos de Pyongyang por modernizar una fuerza naval que históricamente ha sido considerada una de las ramas menos desarrolladas de sus fuerzas armadas.
Durante el acto, Kim aseguró que la capacidad de combate de la marina norcoreana experimentará un crecimiento que, según sus palabras, superará todas las expectativas. El mandatario sostuvo que durante mucho tiempo la armada fue el componente más débil del aparato militar del país, pero afirmó que esa situación ha comenzado a cambiar de manera significativa gracias a los programas de modernización impulsados por su gobierno.
El líder norcoreano destacó que la marina ya no debe limitarse a la defensa de las aguas cercanas al territorio nacional y planteó la necesidad de ampliar su capacidad operativa. En ese contexto, aseguró que el desarrollo de una fuerza naval más avanzada constituye una prioridad estratégica para el país.
Uno de los puntos más relevantes de su discurso estuvo relacionado con el programa destinado a dotar a la armada de capacidades nucleares. Kim afirmó que ese proceso avanza conforme a los planes establecidos y reiteró la importancia de fortalecer el poder disuasorio de Corea del Norte frente a lo que considera amenazas externas.
Además, anunció nuevos objetivos para la industria militar naval. De acuerdo con sus declaraciones, el país deberá construir de manera constante grandes buques de guerra en los próximos años, incluyendo embarcaciones de una categoría superior al destructor recientemente incorporado. Entre los proyectos mencionados figura el desarrollo de cruceros de mayor tonelaje, así como barcos de escolta y otras unidades especializadas destinadas a ampliar las capacidades operativas de la flota.
El plan también contempla el desarrollo de sistemas de armas submarinas y la modernización de la infraestructura naval. Kim subrayó la necesidad de construir bases marítimas de gran tamaño y con múltiples funciones, capaces de albergar los nuevos buques previstos en los programas de expansión de la marina.
La incorporación del Choe Hyon se produce en un momento en que Corea del Norte busca reforzar su capacidad militar en distintos frentes. En los últimos años, Pyongyang ha destinado importantes recursos al desarrollo de misiles balísticos, submarinos y otras tecnologías estratégicas, al tiempo que mantiene una estrecha cooperación militar con Rusia.
Durante la ceremonia, el líder norcoreano también adelantó que otro destructor de características similares será incorporado próximamente a la armada. Se trata del Kang Kon, construido en la ciudad de Chongjin, en la costa noreste del país.
Los anuncios reflejan la intención de Corea del Norte de transformar su fuerza naval en un componente más relevante dentro de su estrategia militar. Aunque los detalles técnicos sobre las capacidades de estas nuevas embarcaciones siguen siendo limitados, los planes revelados por Kim Jong Un muestran una apuesta por ampliar el alcance y la capacidad de operación de la marina norcoreana más allá de sus funciones tradicionales de defensa costera.
Con estos proyectos, Pyongyang busca consolidar una fuerza naval más moderna y equipada, en línea con los objetivos fijados en su actual plan de desarrollo de defensa, que se extenderá hasta el final de la década.







