Un tribunal de Bangladesh ordenó a las autoridades solicitar una notificación roja de Interpol contra la legisladora británica Tulip Siddiq en el marco de una investigación por presunta corrupción vinculada a un proyecto inmobiliario privado en la capital del país.
La decisión judicial se produjo tras una petición presentada por la Comisión Anticorrupción, que pidió cooperación internacional para lograr su arresto. El organismo sostiene que Siddiq habría utilizado su vínculo familiar con la ex primera ministra Sheikh Hasina, de quien es sobrina, para influir en la asignación de terrenos estatales a una empresa privada durante el tiempo en que su tía estaba en el poder.
La parlamentaria ha rechazado reiteradamente las acusaciones y calificó fallos anteriores en su contra como defectuosos y carentes de fundamento. También ha subrayado que es ciudadana británica y no nacional de Bangladesh. Tras la orden emitida por el tribunal, no hubo una reacción inmediata de su parte.
Los tribunales bangladesíes ya la habían condenado previamente a penas que suman seis años de prisión en tres casos distintos relacionados con presunto abuso de influencia. Las causas están ligadas a decisiones adoptadas durante la administración de Hasina, cuyo prolongado mandato terminó tras una ola de protestas masivas encabezadas por estudiantes.
Siddiq había renunciado el año pasado a su cargo como secretaria económica del Tesoro en el gobierno del primer ministro británico Keir Starmer, en medio de una creciente presión política por sus vínculos con la entonces jefa de gobierno de Bangladesh. En ese momento sostuvo que había sido exonerada de cualquier conducta indebida.
El caso adquiere una dimensión diplomática adicional debido a que el Reino Unido no mantiene un tratado de extradición con Bangladesh, lo que podría complicar cualquier intento de traslado forzoso si Interpol emite la notificación solicitada.
La situación se inscribe en un contexto político convulso en Bangladesh. Hasina fue destituida tras más de una década en el poder y abandonó el país en medio de las protestas, refugiándose en la India. Posteriormente fue condenada a muerte por un tribunal bangladesí por la represión ejercida contra manifestantes durante las movilizaciones que precipitaron su caída.
Tras su salida, un gobierno interino encabezado por el premio Nobel Muhammad Yunus organizó elecciones generales que dieron paso a una nueva administración liderada por el primer ministro Tarique Rahman, hijo de la ex primera ministra Khaleda Zia y rival histórica de Hasina.
La orden de solicitar la alerta roja marca un nuevo capítulo en los esfuerzos de las autoridades bangladesíes por avanzar en causas vinculadas a la anterior élite gobernante, mientras la figura de Siddiq se convierte en un punto de fricción entre la política interna del país asiático y el escenario internacional.







