Corea del Sur y EE. UU. evalúan postergar parte de sus maniobras militares por el calor extremo y el contexto político

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Corea del Sur y Estados Unidos están considerando aplazar algunos de los entrenamientos de campo incluidos en su ejercicio militar conjunto Ulchi Freedom Shield, previsto para mediados de agosto. Así lo indicaron este viernes fuentes militares, que señalaron que las consultas entre ambos aliados apuntan a ajustar el cronograma original debido a las altas temperaturas, aunque también se enmarcan en un momento político particularmente delicado en la península.

El Ulchi Freedom Shield es un ejercicio anual a gran escala que ha sido duramente criticado por Corea del Norte, que lo considera una preparación encubierta para una invasión. A pesar de ello, los simulacros de puesto de mando, que se realizan por computadora, se mantendrán sin cambios. Sin embargo, entre los 30 y 40 entrenamientos de campo programados, entre ocho y diez podrían ser postergados hasta después de septiembre, de acuerdo con las fuentes consultadas.

El posible ajuste en el calendario ocurre mientras la administración del presidente surcoreano, Lee Jae Myung, busca abrir una nueva etapa en las relaciones con Pyongyang, marcadas por años de enfrentamiento y tensión. Esta semana, el ministro de Unificación, Chung Dong-young, anunció que propondrá una revisión del enfoque militar conjunto con Estados Unidos como parte de un intento por reactivar el diálogo intercoreano.

La propuesta surge en un contexto de creciente presión. El lunes, Kim Yo-jong, influyente hermana del líder norcoreano Kim Jong-un, volvió a arremeter contra Seúl, acusándolo de “adherirse ciegamente” a su alianza con Washington. Sus declaraciones confirman que el régimen del norte sigue percibiendo las maniobras como una amenaza directa, a pesar de los gestos de apertura que Corea del Sur intenta enviar.

El antecedente más cercano de una suspensión parcial de estas actividades se remonta a 2018, cuando el entonces presidente Moon Jae-in ordenó detener los ejercicios a nivel de regimiento durante la misma operación Ulchi Freedom Shield, en un esfuerzo de distensión que coincidió con cumbres históricas entre las dos Coreas. Esa política fue revertida en 2022 por el gobierno conservador de Yoon Suk Yeol, que reactivó los ejercicios bajo una postura de mayor firmeza.

Desde el Comando de Fuerzas Combinadas, que coordina las operaciones de ambos países, se indicó que las decisiones respecto a los entrenamientos se tomarán dentro de los mecanismos formales de consulta. A su vez, las autoridades de defensa de ambos lados continúan en coordinación estrecha para definir el alcance y el momento de cada maniobra.

Aunque el calor extremo es el argumento técnico detrás de la posible postergación, el momento político sugiere que Seúl busca aprovechar cualquier margen de maniobra para moderar la tensión con Pyongyang. El dilema sigue siendo el de siempre: encontrar un equilibrio entre la preparación militar y la diplomacia en una región donde los gestos importan tanto como las acciones.

 

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