Lula exige una nueva gobernanza global mientras China ofrece créditos millonarios a América Latina en la apertura de la CELAC

CELAC

Durante la apertura de la IV Reunión Ministerial entre China y la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC), celebrada en Pekín, el presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva cuestionó el sistema actual de gobernanza global, al considerar que ya no representa la diversidad del mundo. En su intervención, Lula apuntó contra las distorsiones del comercio internacional y planteó la necesidad de reducir las desigualdades estructurales entre países, en alusión directa a las consecuencias aún vigentes de la guerra comercial iniciada por Donald Trump.

Para el mandatario brasileño, el vínculo entre China y América Latina debería servir como un motor de fortalecimiento económico e industrial para la región. En ese sentido, subrayó que la colaboración con el país asiático resulta clave en áreas estratégicas como infraestructura e innovación, elementos que, según sostuvo, permitirán avanzar hacia un desarrollo más equilibrado.

La cumbre tuvo como otro punto central el anuncio de un nuevo paquete de créditos por parte de China, que pondrá a disposición de la región nueve mil doscientos millones de dólares. Esta iniciativa se enmarca en el esfuerzo de Pekín por consolidar su influencia en América Latina a través de inversiones dirigidas al desarrollo y la cooperación, en un contexto global donde la competencia entre potencias se agudiza.

Uno de los movimientos más significativos fue protagonizado por Colombia, que confirmó su intención de adherirse a la Iniciativa de la Franja y la Ruta. El presidente Gustavo Petro, que actualmente ejerce la presidencia pro tempore de la CELAC, anunció la firma de una carta de intención que marca un cambio drástico en la política exterior colombiana, tradicionalmente alineada con Washington. En su intervención, Petro defendió una diplomacia libre de autoritarismos e imperialismos, y expresó su decepción por el estancamiento del diálogo con Norteamérica.

Por su parte, el presidente chileno Gabriel Boric defendió con firmeza el multilateralismo y el libre comercio. En su discurso, planteó la necesidad de profundizar la relación económica con China sin caer en alineamientos forzados. Según Boric, el comercio debe ser una herramienta de encuentro entre pueblos y no un campo de disputa geopolítica.

El presidente uruguayo Yamandú Orsi, aunque no estuvo presente físicamente en la reunión de la CELAC celebrada en Pekín, envió un mensaje al foro en el que alertó sobre una peligrosa erosión del multilateralismo en el escenario internacional. Su participación sirvió como respaldo al enfoque regional de mayor autonomía frente a las tensiones entre grandes potencias.

Esta edición del foro ministerial busca evaluar los resultados del Plan de Cooperación Conjunta 2022-2024 y construir una nueva hoja de ruta para los próximos tres años. Temas como el cambio climático, la salud pública, la educación y la transformación digital están en el centro de la agenda. En su discurso, el canciller chino Wang Yi remarcó que América Latina no debe ser tratada como el patio trasero de nadie, insistiendo en la importancia del respeto a la soberanía y la toma de decisiones propias por parte de los países latinoamericanos.

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