En medio de una nueva escalada de violencia entre India y Pakistán en la región de Cachemira, el gobierno de China instó este lunes a ambos países a actuar con responsabilidad y evitar acciones que puedan agravar el conflicto. El vocero del Ministerio de Relaciones Exteriores, Lin Jian, aseguró que Beijing se opone a todas las formas de terrorismo y llamó a mantener la calma, ejercer moderación y buscar soluciones a través del diálogo.
Desde la capital china, Lin recordó que tanto India como Pakistán han manifestado públicamente que no desean una escalada, y subrayó que como vecinos permanentes entre sí —y de China— tienen una responsabilidad compartida en la preservación de la estabilidad regional. En ese sentido, expresó la voluntad de Beijing de desempeñar un papel constructivo para facilitar negociaciones que contribuyan a reducir la tensión, en coordinación con otros actores de la comunidad internacional.
Al mismo tiempo, China recomendó a sus ciudadanos y entidades en la zona que extremen precauciones, eviten viajar a áreas afectadas y se mantengan en contacto con consulados o embajadas ante cualquier emergencia.
El llamado de China se produce tras un nuevo cruce de acusaciones entre Nueva Delhi e Islamabad. India sostuvo que sus recientes operaciones fueron “centradas y mesuradas”, sin intención de generar una escalada. No obstante, Pakistán denunció la muerte de 26 personas, entre ellas varios niños, y decenas de heridos, como consecuencia de un ataque indio que, según su versión, destruyó infraestructuras civiles, incluidas mezquitas.
Por su parte, India difundió imágenes que muestran menores heridos y muertos tras un ataque paquistaní en una escuela de Poonch, en la parte india de la disputada región de Jammu y Cachemira. También se reportó un ataque contra un templo sij en la frontera, donde fallecieron tres religiosos.
Ante el creciente riesgo de una confrontación abierta entre dos potencias nucleares, líderes de varias naciones han pedido contención. Los ministros de Relaciones Exteriores de Japón y Francia, Takeshi Iwaya y Jean-Noël Barrot, se comunicaron con el canciller indio Subrahmanyan Jaishankar para alentar una salida negociada al conflicto.
En Islamabad, el Comité de Seguridad Nacional calificó el accionar indio como una agresión y advirtió que responderá “en defensa propia, en el momento, lugar y forma que elija”. La región, marcada por décadas de disputas, vuelve así a ocupar el foco de la preocupación internacional.










