El ministro de Relaciones Exteriores de Japón, Takeshi Iwaya, expresó su preocupación por el aumento de la actividad de embarcaciones chinas cerca de las disputadas Islas Senkaku, bajo control de Tokio pero reclamadas por Beijing. Según el ministro, la presencia continua de dos barcos chinos en aguas territoriales japonesas es una «clara escalada» de tensiones en el mar de China Oriental.
Iwaya informó al Parlamento que transmitió esta inquietud al máximo diplomático chino, Wang Yi, durante su reunión en Tokio el sábado. A pesar del encuentro bilateral, los buques de la Guardia Costera china permanecieron en la zona desde la madrugada del viernes hasta el lunes por la noche, sumando más de 92 horas dentro de las aguas japonesas, el período más largo registrado hasta la fecha.
La Guardia Costera de Japón confirmó que los barcos chinos finalmente abandonaron la zona pasadas las 10 p.m. del lunes. Este incidente supera el récord previo de permanencia de embarcaciones chinas, que había sido de aproximadamente 80 horas y media, desde que Japón compró la mayor parte de las Senkaku a un propietario privado japonés en septiembre de 2012 para colocarlas bajo control estatal.
Durante el fin de semana, hasta cuatro barcos chinos incursionaron en aguas japonesas, con dos de ellos retirándose el domingo por la noche. Un legislador de la oposición criticó la coincidencia de estas incursiones con la reunión diplomática entre ambos países, calificándola de «extremadamente inapropiada».
Iwaya lamentó la situación, señalando que el encuentro con Wang Yi transcurrió en un ambiente «conciliador y amistoso». Sin embargo, aseguró que el gobierno japonés abordará el asunto «de manera firme y serena», reafirmando su postura ante la creciente presencia china en la región.







