El primer ministro de Japón, Shigeru Ishiba, advirtió este lunes sobre las posibles consecuencias en el comercio bilateral tras la decisión del presidente estadounidense Joe Biden de bloquear la adquisición de United States Steel Corp. por Nippon Steel Corp., valorada en $14,100 millones.
Durante una conferencia de prensa, Ishiba expresó preocupación por el impacto de la medida, citando inquietudes de los círculos empresariales japoneses respecto a futuras inversiones entre Japón y Estados Unidos. «Lamentablemente, es cierto que esta decisión ha generado preocupaciones en el ámbito empresarial japonés. Debemos tomar esta situación con la mayor seriedad», afirmó.
Por su parte, el presidente de Nippon Steel, Tadashi Imai, anunció que la empresa explorará todas las vías legales para impugnar la decisión de Biden, calificándola como injustificada. «No renunciaremos a expandir nuestras operaciones en Estados Unidos», reiteró Imai en un comunicado emitido este lunes.
Primera vez en la historia
La decisión de Biden marca la primera vez que un presidente estadounidense bloquea un acuerdo de fusión y adquisición que involucra a una empresa japonesa. Según el mandatario, la compra de U.S. Steel por Nippon Steel representaría «un riesgo para la seguridad nacional y las cadenas de suministro críticas» de Estados Unidos.
Analistas consideran que la medida podría tener motivaciones políticas, señalando que busca ganar el respaldo del influyente sindicato United Steelworkers, un aliado clave del Partido Demócrata que se opuso a la adquisición.
En un comunicado conjunto, Nippon Steel y U.S. Steel afirmaron que la revisión de las autoridades estadounidenses fue «manipulada para avanzar en la agenda política del presidente Biden» y anunciaron que tomarán medidas legales para proteger sus derechos.
La decisión ha provocado críticas en Japón, donde empresarios consideran que sienta un precedente preocupante para futuras inversiones japonesas en Estados Unidos, un aliado estratégico. El ministro japonés de Economía, Comercio e Industria, Yoji Muto, calificó la medida de «extremadamente lamentable e incomprensible» y afirmó que continuará trabajando con el gobierno estadounidense para disipar las preocupaciones.
«Las relaciones económicas son la base de nuestros vínculos bilaterales. Es crucial garantizar un entorno en el que las empresas puedan tomar decisiones de inversión sin temores», declaró Muto.
Mientras tanto, se espera que Nippon Steel argumente ante los tribunales que la decisión de Biden carece de pruebas suficientes para demostrar un riesgo a la seguridad nacional y que viola el debido proceso establecido por la Constitución de Estados Unidos y las leyes que regulan el Comité de Inversiones Extranjeras.
Según reportes de The Washington Post, la decisión de Biden fue contraria a las recomendaciones de varios altos funcionarios, incluidos el secretario de Estado Antony Blinken y la secretaria del Tesoro Janet Yellen, quienes expresaron dudas sobre la postura del presidente.
La respuesta de Nippon Steel, que incluye una conferencia de prensa programada para este martes, será clave en lo que podría convertirse en un caso emblemático sobre inversiones extranjeras y comercio entre ambos países.













