Estados Unidos y Japón han calculado que el coste total del desarrollo conjunto de un nuevo tipo de misil capaz de interceptar armas hipersónicas superará los 3.000 millones de dólares, según informó Kyodo News.
Del total, Japón destinará 1.000 millones de dólares al proyecto Glide Phase Interceptor, según el funcionario de la Agencia de Defensa de Misiles de Estados Unidos. Los dos países aspiran a completar el desarrollo del misil para la década de 2030.
El desarrollo conjunto fue acordado por el Presidente Joe Biden y el Primer Ministro japonés Fumio Kishida en agosto del año pasado antes de una cumbre trilateral con su homólogo surcoreano en Camp David, cerca de Washington.
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El proyecto llega en un momento en que China, Corea del Norte y Rusia persiguen agresivamente capacidades hipersónicas.
Los misiles y vehículos de planeo hipersónicos vuelan a velocidades superiores a Mach 5, equivalentes a cinco veces la velocidad del sonido. También son maniobrables y pueden cambiar de rumbo durante el vuelo, lo que los hace más difíciles de derribar o rastrear por radar.
Es la segunda vez que Japón y Estados Unidos deciden desarrollar juntos un misil interceptor tras el Standard Missile-3 Block 2A.
El nuevo proyecto tiene como objetivo derribar los misiles hipersónicos que se aproximen durante su fase de vuelo de planeo más vulnerable antes de volver a entrar en la atmósfera desde el espacio, en comparación con un sistema de defensa convencional diseñado para interceptar los misiles poco antes de alcanzar sus objetivos.







