El primer ministro de Japón, Fumio Kishida, descartó la idea de emitir bonos del Estado para realizar un aumento sustancial del gasto en defensa en los próximos años, y añadió que buscará el apoyo de la opinión pública para su plan de recurrir en su lugar a la subida de impuestos.
Según informó Kyodo News, el plan de subida de impuestos ya ha encontrado oposición incluso entre los legisladores del partido de Kishida, aunque éste quiere que la coalición gobernante elabore sus detalles antes de finales de año, que coincide con una revisión de documentos clave sobre seguridad y defensa.
Kishida ha fijado un objetivo de gasto en defensa de 43 mil millones de yenes (315.000 millones de dólares) para los próximos cinco años, hasta el ejercicio fiscal de 2027, lo que supone un fuerte aumento, ya que los responsables políticos afirman que necesitan hacer frente a los crecientes retos de seguridad que plantean China, Corea del Norte y Rusia.
A pesar de impulsar lo que describió como «un cambio importante» tanto en las políticas de seguridad como en las fiscales, Kishida dijo en una rueda de prensa para marcar el final de una sesión parlamentaria extraordinaria de 69 días que no tiene intención de disolver pronto la Cámara de Representantes para convocar unas elecciones anticipadas en busca de un nuevo mandato.
«Reforzaremos nuestra defensa en los próximos cinco años, y deberá mantenerse y reforzarse aún más en los años siguientes», declaró Kishida en la rueda de prensa.
«Para ello, es fundamental contar con fuentes de financiación estables. En este sentido, (emitir) bonos del Estado no es una opción cuando pensamos en nuestra responsabilidad para con las generaciones futuras», añadió.
Para una nación cuya deuda pendiente es más del doble del tamaño de su economía, el objetivo de 43 mil millones de yenes supone un drástico aumento respecto a los aproximadamente 27,47 mil millones de yenes del plan actual para los cinco años a partir del año fiscal 2019.
Kishida reiteró que el gobierno no subirá los impuestos sobre la renta para financiar el aumento previsto del gasto en defensa, y añadió que no se aumentará ningún impuesto en el próximo año fiscal a partir de abril.
Se espera que el gobierno actualice sus documentos clave relacionados con la defensa la próxima semana, allanando el camino para la elaboración a finales de año de un presupuesto estatal para el año fiscal 2023.
«Subir los impuestos no es nuestro objetivo. Se trata de reforzar y mantener las capacidades de defensa del país», declaró Kishida.
Basándose en su compromiso con una política exclusivamente orientada a la defensa, Japón ha limitado su presupuesto de defensa a alrededor del 1% del producto interior bruto. Ahora pretende aumentar el gasto hasta el 2% en el año fiscal 2027, el último del próximo plan de aumento de la defensa, al mismo nivel que el de los miembros de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN).
Kishida está luchando por invertir una tendencia a la baja en los índices de apoyo público a su Gabinete, provocada por las sospechas sobre los vínculos entre los legisladores del PLD y un controvertido grupo religioso, y los escándalos que han obligado a dimitir a algunos miembros del Gabinete.
Preguntado por la posibilidad de remodelar el Gabinete para empezar de cero, Kishida dijo: «No estoy pensando en ello en absoluto».











