Japón refuerza su alianza con la ASEAN y promete mayor apoyo en seguridad frente a la presión de China

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Japón reafirmó su compromiso de estrechar la cooperación con la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN) durante la reunión anual de ministros de Relaciones Exteriores celebrada en Manila, en un contexto marcado por la creciente preocupación por las disputas territoriales y marítimas en la región. El canciller japonés, Toshimitsu Motegi, aseguró que Tokio intensificará su apoyo para fortalecer la capacidad de los países del bloque de proteger sus territorios y sus aguas, al tiempo que impulsará nuevas iniciativas en materia de seguridad económica y desarrollo tecnológico.

Durante su intervención, Motegi sostuvo que la ASEAN ocupa un lugar central en la estrategia japonesa para promover un Indo-Pacífico libre y abierto. En ese sentido, advirtió que el orden internacional basado en el respeto al derecho enfrenta múltiples desafíos y consideró necesario profundizar la cooperación entre ambas partes para responder a un escenario cada vez más complejo.

El ministro destacó que Japón trabajará junto al bloque regional para reforzar la seguridad de las cadenas de suministro de minerales críticos, un sector considerado estratégico para la producción de tecnologías avanzadas. Además, señaló que Tokio ampliará la colaboración en inteligencia artificial, gestión de desastres naturales y otras áreas destinadas a fortalecer la resiliencia de los países del sudeste asiático.

Motegi aseguró que el objetivo de Japón es construir una región más fuerte y próspera mediante una relación basada en la confianza y la cooperación permanente. La ASEAN está integrada por Brunéi, Camboya, Indonesia, Laos, Malasia, Myanmar, Filipinas, Singapur, Tailandia y Vietnam, además de Timor Oriental, que recientemente se incorporó como nuevo miembro.

Antes de la reunión con la ASEAN, los ministros de Relaciones Exteriores de Japón, Estados Unidos, Australia e India mantuvieron un encuentro en el que reafirmaron su decisión de profundizar los vínculos con el bloque regional. Los integrantes del llamado Quad coincidieron en ampliar la cooperación en seguridad marítima, tecnologías emergentes, asistencia humanitaria y otras áreas consideradas prioritarias para la estabilidad del Indo-Pacífico.

El encuentro se celebró pocas semanas después de la reunión ministerial del Quad en Nueva Delhi, donde los cuatro países buscaron reforzar la unidad del mecanismo en momentos en que la política exterior del presidente estadounidense, Donald Trump, vuelve a poner el foco en la prioridad de los intereses nacionales bajo la consigna de «Estados Unidos primero».

El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, impulsa además la realización de una nueva cumbre de líderes del Quad antes de que finalice el año. El grupo es considerado por numerosos analistas como uno de los principales espacios de coordinación frente al creciente peso político, económico y militar de China en la región. El año pasado estaba prevista una cumbre en India, pero finalmente fue cancelada tras el deterioro de las relaciones entre Washington y Nueva Delhi debido a las compras de petróleo ruso por parte del gobierno indio en medio de la guerra en Ucrania.

En paralelo, Motegi participó en una reunión trilateral con Rubio y el canciller surcoreano, Cho Hyun. Durante ese encuentro, los tres gobiernos coincidieron en mantener una postura coordinada frente a Corea del Norte, reafirmaron su compromiso con la desnuclearización completa de la península coreana y acordaron fortalecer la cooperación frente a las amenazas cibernéticas.

Asimismo, expresaron la importancia de preservar la paz y la estabilidad en el estrecho de Taiwán y manifestaron su preocupación por la falta de información previa de China sobre el reciente lanzamiento de un misil balístico intercontinental hacia el océano Pacífico.

La agenda del canciller japonés en Manila también incluyó su participación en una conferencia dedicada al desarrollo palestino. Allí reafirmó el respaldo de Japón al mecanismo de cooperación impulsado por Tokio desde hace más de una década y reiteró el apoyo a la solución de dos Estados como vía para resolver el prolongado conflicto entre Israel y Palestina.

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