La Casa Blanca aseguró que Estados Unidos cuenta con capacidad militar suficiente para culminar con éxito la guerra contra Irán y sostuvo que dispone de arsenales ubicados en lugares que no son de conocimiento público. La declaración se produjo en medio de cuestionamientos sobre eventuales límites en la campaña contra Teherán.
En su primera rueda de prensa desde el inicio de la operación denominada Furia Épica, la portavoz presidencial Karoline Leavitt afirmó que el país tiene más que suficiente munición para ejecutar la ofensiva e incluso ampliar su alcance si fuera necesario. Añadió que el presidente Donald Trump ha pedido a los contratistas de defensa acelerar la producción de armamento.
Trump ya había señalado en su red social que Estados Unidos dispone de un suministro prácticamente ilimitado de armas de nivel medio y superior. No obstante, reconoció que los objetivos militares aún no se han cumplido y que parte del armamento más avanzado permanece almacenado en otros países.
Leavitt explicó que el mensaje del mandatario también hacía referencia a la política de su antecesor, Joe Biden, a quien acusó de haber entregado armamento a Ucrania sin obtener beneficios a cambio. Según la portavoz, la actual administración ha fortalecido las reservas y está preparada para sostener la campaña el tiempo que sea necesario.
La portavoz aseguró además que la capacidad iraní de lanzar misiles balísticos se ha reducido de manera significativa desde el inicio de los combates y afirmó que el régimen se debilita a medida que las fuerzas estadounidenses consolidan su dominio. Trump ha prometido que la ofensiva continuará hasta desmantelar por completo el programa de misiles, la Marina y las capacidades nucleares iraníes, y advirtió que aún no se ha producido la fase más intensa de los ataques.
Consultada sobre la posibilidad de enviar tropas terrestres, Leavitt indicó que esa opción no forma parte del plan actual, aunque evitó descartarla de manera definitiva. Subrayó que el presidente no elimina alternativas militares mientras la situación evoluciona.
En paralelo, el secretario de Defensa, Pete Hegseth, declaró que no hay tropas estadounidenses desplegadas en territorio iraní en este momento, pero tampoco excluyó un eventual envío si la operación lo requiere. Señaló que la campaña podría extenderse durante varias semanas.
Por su parte, el secretario de Estado, Marco Rubio, anticipó que pronto se observará un cambio en el alcance y la intensidad de los ataques, en la medida en que avance el desmantelamiento de la capacidad nuclear iraní. Mientras tanto, la administración insiste en que mantiene los recursos y la determinación necesarios para sostener la ofensiva.







