Las acciones de aerolíneas asiáticas continuaron bajo presión ante la escalada del conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán, en un escenario marcado por el alza del petróleo y el cierre de importantes centros de conexión en Medio Oriente. Al mismo tiempo, varias compañías fuera de la región registraron un aumento en las reservas, ya que pasajeros buscan alternativas a las aerolíneas del Golfo.
La directora ejecutiva de Qantas Airways, Vanessa Hudson, señaló que la empresa cuenta con coberturas de combustible que amortiguan parte del impacto, aunque reconoció que la suba del crudo representa un desafío relevante para el sector. Las acciones de la compañía volvieron a retroceder y llegaron a caer con fuerza durante la jornada.
El encarecimiento del petróleo amenaza con elevar el costo del combustible para aviones y reducir los márgenes de ganancia. Además, los principales aeropuertos del Golfo, entre ellos el de Dubái, permanecieron cerrados por varios días, lo que dejó a decenas de miles de pasajeros varados y sometió a la aviación a su mayor tensión desde la pandemia.
En Japón, el director financiero de Japan Airlines, Yuji Saito, indicó que la compañía prevé ajustar el recargo por combustible en vuelos internacionales, aunque no precisó cuándo entraría en vigor. En el mercado doméstico, donde no se aplica ese recargo, la empresa compensa parte del aumento mediante coberturas financieras. Sus acciones también registraron descensos en la apertura.
La presión bursátil se extendió a otras compañías de la región. Korean Air vio caer sus títulos con fuerza tras retomar operaciones luego de un feriado, mientras que Cathay Pacific retrocedió en la bolsa de Hong Kong. Las principales aerolíneas chinas, como Air China, China Eastern Airlines y China Southern Airlines, también sufrieron bajas tanto en Hong Kong como en Shanghái.
Desde el sector financiero, la directora ejecutiva de Macquarie Group, Shemara Wikramanayake, advirtió que el conflicto no solo puede afectar los precios sino también la disponibilidad de crudo, lo que añadiría incertidumbre adicional a los mercados energéticos y al transporte aéreo.
En contraste con la debilidad bursátil, algunas aerolíneas asiáticas observaron un repunte en la demanda. La suspensión de operaciones en los grandes centros del Golfo impulsó a viajeros a buscar rutas alternativas a Europa y otros destinos. En varios trayectos entre Asia y Londres, los asientos en clase económica se agotaron con rapidez y los precios subieron con fuerza, especialmente en salidas próximas.
En el caso de Qantas, los vuelos habituales hacia Londres a través de Perth o Singapur mostraron disponibilidad limitada en fechas cercanas, mientras que opciones con escalas menos convencionales implicaban tarifas más elevadas. En las páginas de aerolíneas chinas también se observaron incrementos significativos en los valores de los pasajes y menor oferta en clase económica.
Así, el sector aéreo asiático enfrenta un doble escenario: por un lado, la presión de costos y la incertidumbre geopolítica; por otro, una demanda que se reconfigura rápidamente ante el cierre de rutas clave en Medio Oriente.







