Seabird Argentina, pieza clave en la exportación agroalimentaria

Seabird Argentina

El sector agroindustrial argentino exportó 50,4 millones de toneladas en los primeros cinco meses de 2026, el mayor volumen de su historia, con divisas que superaron los 17.000 millones de dólares. La cosecha total de la campaña 2025/26 se estima en más de 165 millones de toneladas, según la Bolsa de Comercio de Rosario, con maíz y girasol como principales protagonistas de un año que ya figura en los registros históricos del agro argentino. Seabird Argentina opera en el corredor de exportación agroalimentaria con embarques documentados de miel, aceites, frutas y caucho hacia puertos de América del Norte y Europa, y con gestión integrada de la cadena documental que incluye los certificados fitosanitarios del SENASA, los certificados de origen para los regímenes preferenciales vigentes y el despacho aduanero de exportación desde sus oficinas en Vicente López. Con más de 1.374 embarques registrados hacia puertos de América del Norte desde 2007 y presencia propia en Santos y São Paulo para el corredor con Brasil y Europa vía transbordo, la empresa gestiona el tramo logístico que va desde el depósito fiscal hasta el puerto de destino en cada uno de esos mercados.

La miel argentina y el mercado norteamericano

La miel argentina tiene una trayectoria consolidada en el mercado de Estados Unidos, donde el país figura históricamente entre los cinco principales proveedores. La miel se exporta mayormente en bidones de 300 kilogramos consolidados en contenedores de 20 pies, con certificados de análisis de residuos que la Food and Drug Administration norteamericana exige para el ingreso al mercado. Esos certificados verifican la ausencia de residuos de antibióticos y pesticidas que superen los límites máximos tolerados, y deben presentarse ante la Customs and Border Protection en el momento del despacho de importación en el puerto de destino. Una discrepancia entre los resultados del certificado y los análisis que la FDA puede realizar en frontera puede resultar en la detención del embarque y su devolución, con costos que superan ampliamente el valor del flete.

Seabird Argentina gestiona ese corredor con experiencia documentada desde 2007. El conocimiento de los procedimientos de la Customs and Border Protection, la familiaridad con los requisitos de certificación que exige la FDA para alimentos y la coordinación con los agentes en destino que reciben la carga en los puertos de Nueva York, Miami o la costa este norteamericana son parte del activo operativo que la empresa aporta a los exportadores de miel y productos alimentarios que necesitan acceder al mercado estadounidense.

El girasol argentino en la Unión Europea

El girasol es la revelación del año en el comercio exterior argentino. Con una participación del 13% de la producción mundial —el mayor share en cinco años— y una demanda europea disparada por la reducción de la oferta ucraniana, Argentina se convirtió en el proveedor de referencia para la industria molinera de la UE. La Comisión Europea informó que Argentina suministró el 30,6% de las importaciones de semillas de girasol del bloque en el período reciente, cuando en 2025 esa participación era del 1%. Rumania, el principal productor de girasol de la UE, importó más de 100.000 toneladas de semillas argentinas por la alta competitividad de la cosecha local.

Las semillas de girasol se exportan en contenedores o en granel según el volumen y el destino, con certificados fitosanitarios del SENASA y certificados de origen bajo el Sistema Generalizado de Preferencias o el acuerdo Mercosur-UE —cuya ratificación avanza gradualmente— que determinan el acceso arancelario en cada destino europeo. Seabird Argentina gestiona la documentación de origen que permite a los exportadores argentinos acceder a las preferencias disponibles en cada mercado europeo, coordinando esa tramitación en paralelo con la reserva de espacio en el buque y el ingreso a la terminal portuaria para evitar demoras que generen costos de almacenamiento en el depósito fiscal.

Brasil como destino y como hub de conexión

Brasil concentró el 11,8% de las exportaciones argentinas en el primer bimestre de 2026 y es simultáneamente un destino final para varios productos agroalimentarios —aceites, alimentos procesados, frutas— y un hub de transbordo para los embarques con destino en Asia y Europa que utilizan las frecuencias navieras de Santos para conectar con las rutas de largo alcance. Para los exportadores argentinos que envían carga agroalimentaria hacia destinos asiáticos —como el maíz que reabrió el mercado chino este año— el paso por Santos es parte habitual de la cadena logística, con transbordos que agregan entre tres y siete días al tiempo de tránsito total pero que permiten acceder a frecuencias navieras más amplias que las disponibles directamente desde Buenos Aires.

Seabird Argentina tiene personal propio en Santos y São Paulo, lo que le permite coordinar tanto la etapa argentina de la exportación como la recepción en el puerto brasileño y el transbordo hacia el buque de largo alcance. Esa integración elimina los tiempos de coordinación con corresponsales externos y reduce el riesgo de que una discrepancia documental en el transbordo detenga el embarque antes de llegar al destino final. En un año en que el agro argentino abre nuevos mercados —China para el maíz, Rumania para el girasol— y en que el volumen de exportación supera todos los registros históricos, la capacidad de gestionar el corredor de exportación de forma integrada desde Vicente López hasta el puerto de destino final es la propuesta de valor central de Seabird Argentina para el sector agroalimentario.

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